Toda la literatura barata que se ha despachado en torno a la inteligencia emocional desde la popularización de la obra de Gardner y Goleman, los libros de autoayuda y otras modas efímeras nos han llevado a manosear el mundo de las emociones y su gestión hasta pervertirlo.
Desarrollar espíritu crítico y autonomía personal es muy importante desde el punto de vista cultural e intelectual, pero sobre todo para producir resultados (fuente de poder, creación de riqueza, impacto personal, influencia, capacidad de transformación del mundo). Sin embargo, aunque está en el currículo educativo, los profesores no han aprendido a trabajar las competencias en las que se sustentan y los alumnos no adquieren estas destrezas clave para el siglo XXI. El resultado: una sociedad acrítica, fácil de manejar y dependiente.
Como puso de manifiesto Maslow en su pirámide, el objetivo último que persigue el ser humano es su realización desde el reconocimiento social. Sin embargo no nos dijo cómo hacerlo, por eso te dejamos aquí 5 pasos y un conjunto de pautas para trabajarlo. El esfuerzo para alcanzar el éxito social entendido como reconocimiento y realización personal, no goza de buena reputación en una sociedad mediocre. De hecho, terminamos disuadidos de lograrlo y acabamos sustituyéndolo por otras modalidades efímeras que nos venden los medios de comunicación.
Te voy a contar una historia tan real como la vida misma para entender el emprendimiento como un signo de los nuevos tiempos y una nueva actitud ante la vida. Una posibilidad de desarrollar nuevas sensibilidades y competencias con las que abrirnos al mundo y fluir con la vida, rompiendo con los estándares de una vieja sociedad basada en convenciones trasnochadas y replegada sobre sí misma. Para habitar el futuro necesitamos reinventarnos y abrazar el cambio para ser protagonistas de nuestra existencia.
Liderazgo es producir acción ¿cómo inventan el futuro los líderes?
La fuerza del liderazgo se refleja en la acción y en los resultados. La influencia de los líderes está más en lo que hacen que en lo que dicen.
Sin embargo la accion se construye en el lenguaje. De ahí que el manejo de los actos del habla es esencial para los dominios del liderazgo, el emprendimiento, la creatividad y la innovación.