Archivo de la etiqueta: miedo

Que nadie te aparte de tu camino.

Por duros que sean los tiempos, por encontradas las situaciones. No te detengas. Cada vez que se rompan tus planes, aparecerá ante ti un nuevo horizonte, solo tienes que afinar la mirada para verlo.

Los problemas que crecen ahora a tu alrededor, son enanos con apariencia de gigantes, posibilidades vestidas de mendigo. Y también impagables lecciones para crecer y desplegar tus alas.

Sigue leyendo

No tengo miedo al fracaso

Cuando era niño, lo que más temía cuando me caía era sentir la afrenta de ser visto por los demás y quedar sometido a su escrutinio, algo que me producía mucho más dolor que los golpes. Con los años, me di cuenta que este sentimiento aprendido, heredado como un tic de mi mundo cultural, condicionaba mi vida, limitando mi espacio para actuar y atreverme a hacer cosas importantes.

El otro día me preguntaron cuál era la principal enseñanza que podríamos dejar a los jóvenes en estos momentos, la escena de la caída me vino a la cabeza y respondí: “perder el miedo al fracaso es la cosa más valiosa que podemos dejar a nuestros hijos y a las personas que queremos”.

Sigue leyendo

Manual de resistencia para sobrevivir al coronavirus.

El reto que tenemos las personas de los países que vivimos en cuarentena es salir indemnes física y mentalmente del encierro. Y todo parece indicar que además de pagar un alto precio en vidas humanas, muchas personas van a sufrir graves trastornos emocionales que amenazan con convertirse en un problema de salud pública sobrevenido.

Sigue leyendo

Año 0 de la Era COVID-19.

Todo cambio de época tiene un acontecimiento de referencia que marca un antes y un después, un hito simbólico que define la frontera de lo irreversible. El coronavirus es un candidato sólido a marcar el tránsito de una civilización a otra ¿Es la señal definitiva que precipita aceleradamente el cambio de época? Todo parece indicar que tiene la categoría para un indicador de tamaña jerarquía.

Sigue leyendo

Vivimos en la ficción de ser libres.

Pero realmente no lo eres, en realidad eres preso de las creencias donde naciste. Tú no eliges quien eres, realmente cuando llegas al mundo, sin pedirte permiso, te adscriben a una religión y un ideario (historias del pasado, la patria, el más allá…). Luego, desde la etiqueta que te tocó en suerte (budista, cristiano, musulmán, liberal, comunista…), puedes contarte a ti mismo el cuento de que eres libre y manejas el control de tu vida: ¡Qué iluso!

Y así puedes vivir toda la vida y morir pensando que la elección fue tuya. También puedes ver el engaño y cortar por lo sano con lo que te vino impuesto sin tu consentimiento. 

Sigue leyendo