Lo más valioso de la vida es lo que surge en lo inesperado.
Una serendipia es cuando vamos buscando una cosa y nos encontramos con otra distinta, son las cosas imprevistas que nos ocurren cuando estamos intentando llevar a cabo nuestros planes. La vida son las cosas que nos pasan mientras estamos esperando que sucedan otras. Y en aprender a mirar esas anomalías en clave de valor hay una fuente inagotable de riqueza.
El desafío de ampliar el horizonte de posibilidades de los jóvenes.
Cuando finalicé mis estudios universitarios me pregunté ¿y ahora qué? La respuesta que tenía en la cabeza era solo una y además automática: trabajar para la administración o para una empresa.
Como la jugada no me salió bien, me frustré y extendí mi malestar a mi familia y entorno. Y pensé ¿esta mierda es la vida? Y busqué. Y me formulé nuevas preguntas. Y no me resigné. Y empecé a atar cabos y a encontrar algunas respuestas.
Y busqué maestros que iluminaran mi mente. Y los encontré. Y descubrí donde estaba la clave. Y me empleé a fondo durante años en adquirir y perfeccionar nuevas habilidades para conducir mi vida por otros derroteros. Y las puse en práctica. Y me funcionó. Y lo convertí en mi trabajo. Y busqué un equipo. Y creamos un modelo para reproducirlo. Y lo replicamos. Y entrenamos a otras personas y equipos. Y tejimos redes y alianzas con muchas personas y organizaciones. Y seguimos aprendiendo y jugando cada día al divertido y productivo juego de DESCUBRIR E INVENTAR POSIBILIDADES, CONVERTIRLAS EN OPORTUNIDADES Y MATERIALIZARLAS EN PROYECTOS.
La dirección (liderazgo, gerencia) consiste en unir personas en torno a un propósito, orquestarlas y acompañarlas en su aprendizaje y crecimiento. Para hacerlo necesitaremos desarrollar habilidades prácticas como madres, mentores, profesoras, coaches, gerentes, orientadoras… Recuerda que en tu papel de dirigir a otra persona, ella tendrá en su cabeza tres preguntas no declaradas: ¿Yo soy importante para ti? ¿Tú me quieres? ¿Tú me puedes ayudar? Si tus respuestas son negativas, olvida lo de dirigir y dedícate a otra cosa. En caso de ser afirmativas, aquí tienes 10 prácticas para conducirte a la excelencia.
Aprender a ofrecernos a los demás y a hacer ofertas valiosas será la manera más importante para ganarnos la vida en el futuro.
Me preguntaron en una ocasión qué cosas nuevas deberían aprender los niños del siglo XXI, a lo que respondí que hay una serie de saberes que a mi entender van a ser determinantes, como que cada persona aprenda a ofrecerse a los demás, como base para su desarrollo personal y profesional.
El mundo está cambiando muy rápido, dejando obsoletos muchos conocimientos y haciendo desaparecer muchos oficios y profesiones. Sin embargo, hay quien aprende a inventar ofertas para los demás y convertirse en una “oferta permanente” se adapta rápido a los cambios y saca ventaja de ellos, poniendo su foco en lo que los demás necesitan, ideando formas de satisfacer sus necesidades y ganándose con ello el sustento.