Aunque no tenemos perspectiva para verlo, un nuevo contrato social se está fraguando en estos momentos. La batalla se está librando en torno a 3 grandes relatos: el liberal-capitalista, el neoliberal-capitalista-depredador (que gana terreno día a día al modelo “liberal moderado”), y el maltrecho relato de la izquierda que vaga desnortado, incapaz de articular una oferta seductora para la ciudadanía.
Queridos jóvenes.
En primer lugar quiero pedir disculpas en nombre de mi generación por el complejo legado del que os hacemos entrega y que tendréis que gestionar en las próximas décadas: cambio climático, conflictos bélicos, crisis, desempleo…
También quiero que valoréis los retos que nuestra generación y la de vuestros abuelos tuvimos que enfrentar, gracias a cuyos esfuerzos hoy tenéis entre otras cosas: educación, movilidad espacial, Internet…
Conozco muchas universidades que ofrecen titulaciones de Historia (yo estudié Historia). Desde mi punto de vista, entre los objetivos de la educación están: ayudar a alcanzar la felicidad, dar una ubicación en el mundo, transmitir la cultura, ayudar al desarrollo profesional y a ganarse la vida, y enfrentar con garantías el futuro. Para esto la importancia de estudiar historia es grande, pero en la misma lógica, no es menor dedicar un tiempo valioso a construir y habitar el futuro. En este nuevo currículo podrían entrar materias como: inventar mi proyecto de futuro, analizar tendencias, recrear posibles escenarios en la tecnología, pensamiento, productos, servicios, inventar futuros con otras personas ¿No creen que esto tendría un valor trascendente para nuestros jóvenes y la sociedad?
La Comisión Europea tiene un proyecto (iniciativa comunitaria) que se llama la Nueva Bauhaus.
En el Suroeste Ibérico estamos secundándolo con la puesta en marcha de la Swing Bauhaus. Y dentro de la Swing Bauhaus están naciendo los primeros proyectos, uno de los cuales es Hack Extrem.
En torno a la Swing Bauhaus se está gestando un movimiento en Extremadura y Portugal, al que te invitamos a ser parte para inventar juntos el futuro desde la construcción de tu propio proyecto.
El fascismo es un virus maligno mucho más potente y contagioso que el coronavirus, con efectos más dañinos para la salud pública y la convivencia. Ambas patologías tienen en común que la mayor parte de sus contagiados no saben que lo están, por eso es tan importante el uso de este test para saber si eres portador y poder acceder a las terapias disponibles.
Las fuentes del contagio del fascismo se están sofisticando con una serie de mutaciones en nuestras democracias, camuflándose en partidos políticos y formaciones herederas de su ideario, e infectando a las mentes más débiles y las personas más desesperadas y desprotegidas.
El test al que te vas a someter se basa en los 11 principios de la propaganda nazi diseñados por Joseph Goebbels, gurú de gurús, padre y guía espiritual de los partidos políticos herederos del ideario fascista.