Nuestra vida la entendemos como un tránsito ideal en el que 1/3 del tiempo lo dedicamos a estudiar y aprender, 1/3 a aplicar lo aprendido (trabajar) y 1/3 para descansar beneficiándonos de lo aprendido y lo trabajado (jubilación). Pero el mundo ha cambiado, la realidad se ha vuelto más compleja, y ahora, para ser viables, necesitamos aprender a lo largo de la vida; el problema es que nadie nos ha enseñado a hacerlo.





