Carta abierta a los estudiantes del mundo.

Queridas y queridos estudiantes, un nuevo tiempo se abre en el horizonte. Todo lo que dabais por seguro se desmorona. El futuro de los trabajos y profesiones para los que os preparáis está en entredicho, tendréis que repensarlo todo. Si no inventáis vuestro futuro y os hacéis cargo de vuestro destino, estaréis condenados a vivir un futuro poco halagüeño que otros ya están inventando para vosotros. No cometáis el error de pensar que alguien se está ocupando de vuestro porvenir, sois vosotros los que tenéis que tomar el control y empezar a hacerlo realidad ahora mismo, peleando con uñas y dientes por una nueva educación con la que levantar vuestros proyectos y proyectar vuestros sueños.

El mundo del futuro no se parece en nada a lo que hacéis en vuestras aburridas clases ni a los viejos temarios que memorizáis sin sentido. Es posible incluso que la carrera o profesión para la que estudiáis, haya desaparecido o se haya convertido en  marginal en unos años. El mundo de hoy es acción e innovación, frente al mundo del trabajo de la Primera Revolución Industrial, que es para el que os estáis formando, para ser trabajadores obedientes y realizadores de tareas repetitivas en la administración, las fábricas o el campo. Con la educación que recibís, estáis en riesgo de convertiros en trabajadores inútiles (sin utilidad para el mundo del trabajo del futuro) e inempleables.

Estamos ya en el mundo de la Cuarta Revolución Industrial y vuestra educación está anclada en el siglo XIX. Os están preparando para habitar un ecosistema que ya no existe. La materia prima con la que vais a trabajar son los datos, la información y el conocimiento. Todos los trabajos que vais a realizar estarán relacionados de alguna manera con tecnologías disruptivas (big data, inteligencia artificial, realidad aumentada, machine learning, blockchain, impresión 3D…). La convergencia tecnológica generará disrupciones en vuestras actividades cada poco tiempo. La obsolescencia será una norma ante la que debéis adoptar la formación permanente y el reciclaje profesional a lo largo de la vida. La convergencia tecnológica NBIC (nanotecnología, biotecnología, infotecnología y cognotecnología) impactará diariamente con cambios en lo que hacéis.

Entráis en la nueva era del Virtuceno (era de la virtualidad y la digitalización en la que los productos y servicios se elaboran con ceros y unos), y en las aulas os estamos preparando para la era anterior (Antropoceno). Y ante esta realidad, ni los gobiernos, ni los actores con capacidad de decisión para hacer cambios en el sistema educativo van a mover un dedo, porque sus intereses corporativos están por delante de vuestros intereses de futuro.

Si queréis cambios, sois vosotros los que tendréis que promoverlos y provocarlos. Es necesario que os convirtáis en los protagonistas de un nuevo tiempo para la educación, reivindicando el desarrollo de nuevos saberes, habilidades y competencias basadas en la creatividad, la innovación, el emprendimiento y el liderazgo desde donde edificar vuestras vidas. Una educación para cultivar vuestro talento y llevar a cabo vuestro proyecto vital. Una educación levantada desde la solidaridad y los valores para que ninguno de vosotros se quede atrás, y el mundo que viene sea mucho más justo que el actual.

Tenéis por delante una gran responsabilidad porque además de ser los artífices del cambio educativo, os dejamos grandes problemas de los que haceros cargo, como la crisis ecológica, el hambre o las tremendas desigualdades. Pero, pese a los grandes problemas que os entregamos, también partís de una situación inmejorable, ninguna generación anterior tuvo tantos medios a su alcance para transformar el mundo, todo el conocimiento accesible desde un celular, la posibilidad de crear redes y armar proyectos con otras personas de cualquier país del mundo sin moverse  de casa. La vida de vuestros padres y abuelos, y la de de vuestros profesores, fue mucho más difícil aún que la vuestra, un motivo más que suficiente para abandonar la queja y adoptar la fuerza de voluntad, la decisión y la acción. Habéis empleado demasiado tiempo en interpretar y describir el mundo, ahora es el momento de transformarlo.

El primer reto que tenéis por delante es exigir y ser artífices a la vez de construir una nueva educación. Porque nadie, absolutamente nadie, va a hacer esto para vosotros. Los gobiernos ni se lo plantean, viven demasiado ocupados en sus urgencias, hostigados por infinidad de grupos de presión e intereses de todo tipo. La mayor parte de los actores de la educación, las universidades y los centros educativos en los que estudiáis, están más pendientes de sus propios intereses corporativos que de vuestro futuro, de como conservan su estatus y posición para que nada cambie.

Tampoco esperéis a que vuestros padres y familias podamos hacerlo, bastante tenemos con el trabajo y sacrificio para sacaros adelante. Y mucho menos podéis confiar el cambio al destino o a algún golpe de la fortuna, porque eso no ocurrirá. Nadie, nadie, se va a ocupar de vuestro futuro, como no lo hagáis vosotros.

Mientras tanto, grandes amenazas se ciernen sobre vuestro futuro: el desempleo, la obsolescencia, la irrelevancia o, en el mejor de los casos, la condena a una renta de subsistencia.

La responsabilidad es vuestra, pasad a la acción, cread alianzas, movilizaos. Muchos de nosotros os podemos ayudar, pero vosotros sois los que tenéis que protagonizar y liderar el cambio.

No os dejéis influir por las voces interesadas que os dicen que el cambio es imposible o muy difícil, que no hay que meterse en problemas, que hay que ir a lo seguro… no sigáis los cantos de sirena y señuelos de las promesas vacías de cambio por los que se encuentran cómodos en el statu quo, porque sus intenciones son que no cambie nada. 

Tened presente que el presidente o el gobierno no son tan poderosos como parecen, tampoco son enemigos a batir, porque ellos necesitan ayuda para el cambio, los ministros necesitan vuestra ayuda, los rectores y profesores necesitan vuestra ayuda… pero la iniciativa ha de partir de vosotros.

No tengáis miedo al futuro, el horizonte está despejado, si elevado es vuestro propósito y resuelta vuestra intención. Tomad el control, transformaos y asumid vuestra responsabilidad de construir y hacer realidad el futuro, no os contentéis con este pobre legado.

Definitivamente estamos en un cambio de era (Virtuceno), y vosotros tenéis la oportunidad de protagonizarlo. Tomad las riendas, sed osados, atreveos y hacedlo.

Adelante!!!

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