Fue a cambiar la rueda del coche y resulta que no llevaba gato, estaba en una zona deshabitada en plena noche. Comenzó a caminar y a lo lejos divisó una luz. Estupendo llegaré hasta allí y pediré prestado un gato. ¿Imaginas lo que ocurrió?

Fue a cambiar la rueda del coche y resulta que no llevaba gato, estaba en una zona deshabitada en plena noche. Comenzó a caminar y a lo lejos divisó una luz. Estupendo llegaré hasta allí y pediré prestado un gato. ¿Imaginas lo que ocurrió?

Estaban construyendo una catedral y un hombre preguntó a uno de los canteros que tallaban piedra ¿y tú qué haces? A lo que éste respondió: aquí en este trabajo infernal pasando calor y tragando polvo. Luego preguntó a otro cantero que estaba haciendo lo mismo y le respondió: construyendo una catedral, una gran obra para la cristiandad que verá el paso de los siglos y será fuente de inspiración y admiración de las futuras generaciones.

Nuestra vida se estanca por no saber o no atrevernos a hablar y conversar abiertamente acerca de lo que nos preocupa y desazona para encarar directamente los problemas, todo esto limita nuestras posibilidades de desempeño y crecimiento. Las conversaciones prohibidas anidan en lo más profundo de nuestro ser, en el seno de nuestras familias, en nuestras empresas y organizaciones, y en los gobiernos de nuestros países.

Los números no son neutros, el sujeto, al relacionarse con ellos los altera, produciendo una deformación en el curso de las cosas y la realidad. Vamos a analizar los números y las escalas en la gestión de personas y organizaciones.

La capacidad de hacerse preguntas nace del asombro ante la magnitud y la grandeza del mundo que habitamos y el ser extraordinario que somos. A través de los números se revela el significado de las cosas, nuestra mente se excita y estimula el proceso de creación de nuevas ideas. Por eso si quieres activar tu mente y ser efectivo tienes que interiorizar esos números. Cambiarán tu mirada de la realidad. ¡Te lo prometo!
