
RESUMEN DEL ARTÍCULO
Sigue leyendoLlevo años defendiendo la Inteligencia Artificial para desarrollar el talento, crear riqueza y mejorar nuestras vidas. Cuanto más trabajo con ella, más creo en sus posibilidades. Pero también me preocupa que estemos dando por seguros unos beneficios que todavía no existen.
Cuando hablo con mi hija Claudia sobre los mercados, coincidimos en ese peligro. La experiencia de las puntocom nos dejó una lección: Internet transformó el mundo, pero muchas empresas que prometían enriquecernos desaparecieron.
Hoy las inversiones en IA alcanzan a la energía, la industria y millones de negocios en todo el mundo. Un pinchazo podría golpear a trabajadores y ahorradores que nunca participaron en esta carrera.
Me niego a aceptar que necesitemos una tragedia para reaccionar. Quiero que sigamos investigando, emprendiendo y creando oportunidades. También que los gobiernos exijan seguridad, vigilen los riesgos financieros y cooperen para proteger nuestro futuro.
La grandeza de esta revolución se medirá por su capacidad para mejorar la vida de las personas.
Aunque solo hubiera una bala en el revólver, ¿apretaría usted el gatillo apuntando a su familia?
Yo, desde luego, no.
Adelante!!!




