Una Democracia saludable solo se puede sostener sobre la base de una sociedad culta y responsable. Y para eso es imprescindible que cada ciudadano conozca las trampas y los mecanismos de la manipulación a los que se está viendo sometido.

Una Democracia saludable solo se puede sostener sobre la base de una sociedad culta y responsable. Y para eso es imprescindible que cada ciudadano conozca las trampas y los mecanismos de la manipulación a los que se está viendo sometido.

La crisis pone a prueba la fortaleza emocional y la templanza de las personas. Cuando el viento es favorable cualquier jefecillo puede dar el pego, pero son los malos tiempos los que revelan el carácter y la altura verdadera de las personas. Los líderes fuertes aparecen cuando la gente se siente débil.

1. Piensa en grande (en lugar de pensar en ti). 2. Reúne a los mejores (en lugar de a dóciles y sumisos). 3. Invítales a grandes aventuras (en lugar de infundir temor). 4. Dótales de una reputación que sostener (en lugar de darte autobombo). 5. Crea grupos motores enfocados en la acción (en lugar de la obsesión por el control). 6. Equípales (en lugar de cortarles las alas). 7. Crea espíritu marinero (en lugar de ir a lo seguro para no exponer tu posición). 8. Construye alianzas sólidas (en lugar de fidelidades perrunas). 9. Planea cada día el rumbo (en lugar de seguir inercias). 10. Adelante, mira siempre Adelante (en lugar de titubear permanentemente y no arriesgar nunca).

Vivimos más años, tenemos más bienes, pero somos más infelices. La búsqueda de la seguridad ha creado sociedades donde la mayoría de ciudadanos aspiran a ser funcionarios. Hasta tal punto es así, que el sistema está diseñado para estudiar por largos años, vivir la tortura de años de oposiciones y, por fin, aquellos que lo consiguen, lograr un empleo de por vida del que nadie podrá separarle salvo flagrante delito (y muchas veces ni así).

La próxima crisis que se está gestando después del coronavirus y la crisis energética.
En los últimos 14 años hemos asistido a una concentración frenética de acontecimientos disruptivos en una breve fracción de tiempo, provocando una sucesión de crisis que en el pasado constituían eventos muy espaciados en el calendario. Y todo hace presagiar que este fenómeno, en lugar de frenarse, se acelerará aún más en los próximos años. ¿Quieres saber cuál será la próxima crisis?
