3 Principios que mueven el mundo y puedes aplicar ya.

A menudo nos preguntamos cuáles son las claves del éxito de las personas influyentes, creativas, innovadoras, emprendedoras o líderes. Y nos afanamos en buscar su explicación en complejas teorías, cuando sus fundamentos son muy simples si aprendemos a mirar al ser humano como un animal que busca lo cómodo, lo sencillo y lo que motiva, alejándose de lo incómodo, lo complicado y lo obligatorio.

Principio 1. Busca lo más cómodo.

El mundo está movido por la comodidad, hacemos lo que nos resulta más práctico y rechazamos la incomodidad. Toda oferta que garantice un menor esfuerzo para hacer la misma cosa es candidata a campeona. 

Principio 2. Busca lo más sencillo.

La gente compra lo que se entiende bien, lo que se ve a la primera, y se aleja de lo complicado y enrevesado. Busca hacer fácil lo difícil, hacerte entender. Toda propuesta que necesita de un esfuerzo intelectual para ser entendida es candidata a cadáver.

Principio 3. Busca lo que motiva.

Las personas seguimos al que motiva e inspira frente al que obliga. Puedes conseguir un objetivo obligando o motivando, si eliges el primer camino, tu vida y la de los tuyos será tortuosa.

Y ahora ponlo en práctica:
Inventando y proponiendo soluciones más cómodas en tu trabajo o actividades cotidianas, con lo que tendrás un negocio de éxito o un prestigio personal y profesional. Para hacerlo, piensa en el mando de la televisión (todos lo tenemos porque nos ahorra dos o tres pasos de ida y vuelta para cambiar de canal), o en el esfuerzo de poner un teléfono, una cámara de vídeo, una cámara de fotos, un ordenador, una calculadora o un reloj en un solo aparato (smartphone).

Presentando las cosas de manera clara y yendo al grano, elimina lo superfluo, cuenta tu propuesta en menos de un minuto con palabras o imágenes sencillas. Deja la miel en los labios, aplica un ataque rápido de seducción y ejecuta una retirada eléctrica. Para hacerlo fíjate como lo hacen los anuncios de televisión.

Pensando en grande con la otra persona, propón algo que le importe de verdad, luego regálaselo. Haz que se sienta protagonista. No concibas cosas pequeñas, porque sólo pensando y actuando en grande puedes entregar lo mejor de ti mismo y alcanzar tu máximo potencial, convirtiendo tu trabajo en tu mayor diversión.

Ahora tómate el tiempo necesario para preparar estos tres pasos (que no será poco), y cuando lo tengas diseñado, ponlo en práctica. Repite el ejercicio hasta que lo ejecutes con maestría, tu reputación, influencia y poder será enorme. Te lo prometo.

Adelante!!!

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