
RESUMEN DEL ARTICULO
Sigue leyendoLa metáfora del pozo explica el liderazgo desde lo esencial: convocar a las personas en torno a un propósito práctico.
Vicente Ferrer lo demuestra con hechos. No apeló a identidades ni discursos, sino a la acción compartida. Un pozo bastó para crear comunidad.
De ahí nace la pregunta ¿Cuál es tu pozo?. Todo liderazgo comienza con escucha, comunidad y una propuesta concreta para hacer algo juntos.
Para avanzar hacen falta herramientas. Los picos y las palas para cavar el pozo son las competencias que se aprenden haciendo y solo cobran sentido cuando se aplican a proyectos con valor.
Mientras se avanza, conviene sostener Las tres preguntas que has de formularte mientras cavas el pozo: quién eres, en quién quieres convertirte y qué puedes ofrecer.
El liderazgo pleno llega al Crear una comunidad de personas que sea dueña de su destino, capaz de construir más pozos. Ahí nace el legado.
Adelante!!!




