La evolución de la formación MOOC. El MOOC 3.0.

Año 2018. Estelí (Nicaragua).

Mamá lo siento, no puedo hacer la compra, esta tarde tengo muchas tareas, no me puedo mover de casa: primero asisto a una conferencia del Nobel de medicina y después voy a una clase magistral de neurociencia impartida por el profesor Sebastian Seung del MIT, a continuación tengo una quedada con los compañeros de la UALN que estamos participando en el MOOC 3.0 “Las fronteras del conocimiento en la medicina”, y al final de la tarde estamos en una videoconferencia de contraste con el Director del programa y Gestor del conocimiento de la UNAM-León, el Doctor Donoso Peñalba.

mooc30

Todo está en Internet.

Los datos y la información relevante que configuran el conocimiento del ser humano a lo largo de la historia están en Internet, algo inimaginable para los estudiantes que estudiábamos en la universidad hace más de un tercio de siglo.

Aún recuerdo las horas y los días de espera en la biblioteca de la universidad para poder consultar algún libro de lectura obligatoria, acceder a la información era una tarea que requería tiempo y esfuerzo. Por ese y otros motivos, mi generación y las anteriores a la mía valoramos Internet como un hito trascendental, más aún cuando vivíamos en pequeños círculos de relación y comunidades cerradas donde identificar, conocer, interconectarse y crear relaciones con otras personas del mundo con intereses y preocupaciones compartidas era una empresa de dimensiones titánicas.

Hoy mis hijas de 18 y 20 años viven en Internet, a veces creo que tienden a pensar que Internet ha estado siempre ahí como el sol o el agua, como un bien más que la naturaleza entrega al ser humano; aunque estoy seguro que su percepción de las posibilidades que les ofrece es muy inferior y mucho más pobre que la que yo tengo, el ingenio y las oportunidades se inventan desde la escasez, igual que los árabes idearon la tecnología del agua porque venían del desierto.

Las personas que venimos del mundo analógico y vivimos en Internet más de ocho horas al día, no dejamos de maravillarnos de la riqueza de su mundo, como los invasores que en el siglo VIII venían del Norte de África y entraron en la Península Ibérica donde quedaron seducidos por la abundancia de agua.

Mientras los nativos etiquetaban el agua en su mente como algo que siempre había estado ahí y era útil para algunas cosas como beber, para los invasores era muchas más cosas: fuente de disfrute, regadío, economía, riqueza, arte, armonía, solaz del alma…; un bien supremo y escaso sobre el que asentar la civilización, en su cabeza estaba la emoción y los planos (intencionalidad, sentido, criterio) para crear valor con el agua.

Internet que empezó como un río, hoy se extiende como un océano infinito que crece desmesurada y desordenadamente, cuyos extremos rebosan permanentemente, imposibles de recorrer  y abarcar. El problema no es ya acceder a la información, el problema es discernir y priorizarla (gestionarla) para conferirla sentido y propósito. Y para eso necesito saber qué quiero hacer con la información: qué cosas quiero crear, qué valor producir.

La cuestión no es cuánta información acumulo sino qué quiero hacer con la información. No estamos pues en el paradigma de la “sociedad de la información”, sino en la “sociedad del sentido y el criterio”.

Información son datos organizados que nos pueden servir para tomar decisiones o para coleccionar “conocimientos” en la memoria, conocimiento es utilizar la información con un propósito para producir valor.

El impacto de Internet en la educación.

Cuando los árabes se encontraron con el agua, como tenían claro qué se podía hacer con ella y el valor que tenía, rápidamente crearon regadíos, redes de abastecimiento y saneamiento, espacios públicos, fuentes… Domesticaron el agua y crearon una civilización en torno a ella ante la mirada atónita de los que siempre la habían tenido y no sabían qué hacer con ella.

Igual que los nativos ibéricos, los jóvenes en la actualidad tienen a su alcance toda la información (que no el conocimiento) y las redes de relaciones para crear riqueza infinita, pero, al igual que ellos, no saben crear valor con ese océano de información y potencial de redes humanas.

El primer impacto de este fenómeno sobre la educación es que deja obsoleto (una auténtica bendición) el rol del profesor como proveedor de contenidos, liberándolo para tareas más importantes: gestor de conocimiento, guía del proceso de aprendizaje, creador de sentido y criterio, embajador de nuevas posibilidades y nuevos mundos, creador de comunidades de aprendizaje, acompañante en el diseño y materialización del proyecto vital del estudiante…

El profesor dispone de todos los contenidos en Internet, solo tiene que acceder a ellos, organizarlos y estructurarlos para servirlos a sus estudiantes, pudiendo realizar esas tareas con la implicación de los propios estudiantes en torno a la siguiente propuesta: “vamos a crear entre todos los contenidos del curso… vamos a adaptar el curso a la necesidad de vuestros proyectos vitales…” Y en ese itinerario trabajar un “currículo oculto” donde se desarrollan competencias nuevas (acceso a la información, discernimiento, investigación, análisis, organización, trabajo en equipo… competencias genéricas, creatividad, innovación, liderazgo, emprendimiento…).

El profesor pasa de ser un agente proveedor de información a tener un papel determinante para abrir nuevos mundos de posibilidades a los estudiantes (gestor del conocimiento)

La educación del futuro es una educación personalizada cuya misión es ayudar a cada persona a construir su proyecto vital (1 persona / 1 proyecto vital que levantar).

La base de la educación del futuro son las competencias genéricas y el aprendizaje.

Las competencias que me permiten el desarrollo de habilidades para crear valor con la información para alcanzar un fin o propósito (conocimiento aplicado).

La educación tradicional tenía su foco en la enseñanza, en el profesor que proveía contenidos. La nueva educación tiene su foco en el estudiante, en el aprendizaje (una cosa es enseñar y otra es aprender).

Aprender a aprender y desarrollar competencias genéricas (universales y no obsolescentes) cuyo propósito está en la base de la nueva educación; para luego aprender a lo largo de la vida los conocimientos asociados a mi oficio o profesión (obsolescentes) que me obligan a un esfuerzo de reciclaje permanente.

Del MOOC 1.0 al MOOC 3.0. El MOOC ha venido para quedarse.

El modelo de formación MOOC no ha hecho más que nacer, representando una oportunidad histórica para el desarrollo de la formación masiva en el mundo y democratizando el acceso al conocimiento y a la educación en todas sus modalidades y niveles.

Las primeras experiencias de aplicación de la formación MOOC (MOOC 1.0)  con su cúmulo de errores e imperfecciones, sólo son la punta del iceberg de un fenómeno mucho más rico y disruptivo de lo que podemos imaginar. Estamos de acuerdo con los expertos que pronostican su desaparición.

El MOOC 1.0. Es cierto que cuando analizamos de manera aislada lo que podríamos denominar primera generación MOOC surgida de algunas de las más prestigiosas universidades, como cursos de escasa calidad configurados por los viejos apuntes del profesor subidos a una plataforma para su acceso masivo y en abierto, no podíamos aventurar la riqueza que supone el nuevo modelo para el futuro de la educación, más bien nos situaba ante una modalidad de escaso recorrido porque no modificaban los presupuestos del viejo paradigma educativo: rol tradicional del profesor, estudiante, aprendizaje, evaluación…

De ahí pasamos al MOOC 2.0, como un modelo que estamos aplicando a los cursos abiertos y a las carreras de la Universidad Abierta en Línea de Nicaragua, donde equipos de profesionales diseñan los cursos con una metodología que integra las bases de un nuevo paradigma educativo con contenidos de alta calidad para su aprendizaje y creación de valor. Cada MOOC incluye un conjunto de recursos para una nueva forma de aprender, como una guía en la que cada estudiante trabaja su proyecto vital y aplica el conocimiento a un proyecto práctico por el que será evaluado. Para que el modelo MOOC sea efectivo es necesario abordar un cambio de paradigma en la educación en torno a sus propósitos, el currículo, roles de los actores educativos…

La creación de MOOC 2.0 es muy trabajosa, requiriendo un tremendo esfuerzo para elaborar cada curso o programa formativo, un ritmo de producción insuficiente para dar respuesta a la demanda educativa de un país o comunidad numerosa. Cada MOOC 2.0 requiere de un equipo profesional (elaboración detallada de contenidos, creación propia de vídeos, materiales didácticos…).

La producción de MOOC 2.0 se aplica con toda su laboriosidad al desarrollo de las materias nucleares que vertebran la oferta formativa en las materias transversales (competencias genéricas, innovación, emprendimiento, liderazgo);  así como en las troncales en cada disciplina (medicina, psicología, economía, ingeniería…). Pero no es capaz de dar respuesta a las necesidades de demanda masiva de contenidos de calidad que se precisan en los diferentes cursos y carreras.

En el diseño y aplicación del MOOC 2.0 ya se hacía patente la necesidad de cambios sustanciales en el concepto mismo de la educación que apuntan a un cambio global de paradigma, siendo necesario evolucionar varios aspectos para su perfeccionamiento: desarrollo del aprendizaje cooperativo, educación basada en proyectos, comunidades de aprendizaje…; además de perfeccionar otros mecanismos y técnicas, como la producción rápida de cursos y programas formativos MOOC en torno a la figura del gestor de conocimiento.

El MOOC 3.0. Para dar respuesta a las necesidades de sustituir los contenidos analógicos (apuntes del profesor) por otros recursos de calidad, la formación continua y el desarrollo de contenidos actualizados al día para los estudiantes, se hace necesario el desarrollo de un mecanismo de producción masiva y permanente de cursos MOOC, utilizando para ello como materia prima los contenidos en Internet (todo está en Internet), organizados y servidos por el gestor de conocimiento que acredita la calidad y pertinencia de los mismos.

Cuando algunos vaticinan la crisis y desaparición del MOOC, nosotros estamos de acuerdo en la muerte del MOOC 1.0, para dar paso al MOOC 2.0, 3.0, 4.0… Y con ellos a un cambio de paradigma en los fundamentos mismos de la educación; un proceso que no ha hecho más que empezar y que tendrá su confluencia con otras industrias (videojuego, realidad aumentada, impresión 3D, convergencia NBIC…). De hecho, desde la UALN estamos diseñando la educación del futuro en base al desarrollo y evolución de la modalidad MOOC, armando una estrategia para dar respuesta a la demanda masiva de los estudiantes que se incorporan a un nuevo concepto de universidad desde una concepción democrática y abierta a toda la sociedad.

La figura del gestor del conocimiento en el MOOC 3.0.

Los mundos son tan cambiantes que necesitamos una actualización casi a diario de los contenidos educativos para adaptarnos al entorno. La convergencia NBIC (nanotecnología, biotecnología, infotecnología, cognotecnología), los avances generalizados en todas las áreas del conocimiento, la obsolescencia creciente…; nos apremian para actualizar nuestro conocimiento a diario.

Internet nos proporciona el océano infinito de contenidos en forma de piezas de lego (textos, audiciones, vídeos, imágenes) con las que construir nuestros programas educativos (cursos, carreras) que den respuesta a las necesidades de formación actuales y venideras. Para hacer esto posible es imprescindible la figura del gestor de conocimiento como recolector de contenidos (información y datos), organizador de los mismos y suministrador en el formato MOOC 3.0.

El perfil del gestor de conocimiento y sus tareas: analiza el entorno, sus cambios y tendencias, explora los últimos hallazgos y descubrimientos en la frontera del conocimiento, investiga las innovaciones en su área del saber, analiza el movimiento en los mundos, anticipa las necesidades de nuevos conocimientos de los estudiantes y del resto de la comunidad educativa, orienta la formación y el aprendizaje, estructura y organiza los contenidos en Internet para su aprendizaje, crea redes de ayuda para realizar el trabajo con estudiantes y profesores, construye la arquitectura de los programas formativos (objetivos, módulos, temas, vídeos, lecturas, guías de trabajo…),los pone a disposición de la comunidad de aprendizaje, involucra a la comunidad de aprendizaje en la construcción de los programas formativos (docentes, expertos, estudiantes…). Se encarga de recopilar y supervisar las tareas de recolección de datos e información, organización y estructuración, confiriendo a los contenidos de un formato didáctico, calidad y pertinencia, genera itinerarios educativos adaptados, produce materiales, herramientas y recursos adicionales que no están disponibles en Internet, crea paquetes formativos.

El gestor del conocimiento, además  de realizar un ejercicio de “navegación inteligente” en el océano inmenso de contenidos en Internet que cada día rebasa sus fronteras y se hace inabarcable, surfea las olas más relevantes para organizar sus contenidos y ponerlos a disposición de la comunidad educativa desde un cambio paradigmático en los conceptos de enseñanza y aprendizaje, y ante todo, es un inspirador y un coordinador de equipos dotado de nuevas competencias clave para el siglo XXI (competencias genéricas, emprendimiento y liderazgo).

Podemos decir que el saber que ha generado la humanidad está en Internet, constituyendo la materia prima para crear los contenidos de la educación, sin embargo no están dispuestos para ser consumidos y usados, necesitan ser trabajados y organizados por los gestores de conocimiento.

En una institución educativa el gestor del conocimiento es un equipo de gestión del conocimiento con diversos roles, un trabajo de equipo en el que se implican a fondo las autoridades educativas, docentes, expertos y estudiantes (comunidad de aprendizaje); aunque en la cúspide de la pirámide hay un responsable (gestor del conocimiento) que supervisa el proceso de creación de los MOOC 2.0 y 3.0 (en el caso de la UALN un equipo de gestores del conocimiento que se distribuyen por las diferentes universidades que la componen).

La gestión del conocimiento en la UALN para el desarrollo de una industria de creación MOOC 3.0.

La UALN ya ha formado a su primera generación de Gestores del Conocimiento para el desarrollo del MOOC 2.0 en 2017, en 2018 vamos a completar la capacitación de los Gestores del Conocimiento en las claves del MOOC 3.0.

Los/as Gestores del Conocimiento 3.0 tienen el objetivo central de generar de manera rápida y masiva (decenas de programas y cursos MOOC 3.0 cada mes para alimentar los cursos y carreras de la UALN), utilizando como materia prima los contenidos disponibles en Internet en torno al siguiente itinerario:

  1. Coordinación y sintonización del equipo de producción de contenidos.
  2. Diseño del mapa del conocimiento de cada programa formativo.
  3. Justificación y objetivos del programa formativo.
  4. Estructuración en módulos y temas.
  5. Búsqueda y selección de todos los contenidos disponibles en Internet (primero toda la información audiovisual disponible), luego los contenidos de texto.
  6. Realización de pequeños vídeos tutoriales para conducir el aprendizaje y ayudar a avanzar al estudiante.
  7. Creación de la Guía del estudiante donde éste, apoyado en los contenidos, los va aplicando a su proyecto o propósito.
  8. Puesta a disposición de los programas formativos a los estudiantes.

La educación del presente y el futuro exige a cada persona que se convierta en un gestor de su propio conocimiento para que pueda ser autónoma y  autoabastecerse del conocimiento que necesitará a lo largo de su vida en aras a cumplir sus propósitos y construir su proyecto vital, una tarea permanente de aprender, desaprender y reaprender.

Los programas formativos estándar están en vías de extinción, a medida que nos convertiremos en creadores de nuestros propios cursos de aprendizaje, eso sí, formando parte de comunidades de aprendizaje y aprendiendo juntos en redes sociales con personas de otros lugares con las que compartimos necesidades, preocupaciones y aspiraciones.

Para que la protagonista de nuestro relato, como ya lo están haciendo decenas de miles de nicaragüenses, pueda acceder a una educación de calidad, existe un arduo trabajo de líderes educativos y Gestores del Conocimiento que tienen nombre y apellidos: Roberto Blandino, María Estela Hernández, María Inés Blandino, Marlon Peralta, Jerry Berry… ; todos ellos y los equipos que lideran son los artífices de una nueva educación que se abre paso.

Hacemos camino al andar.

Adelante!!!

Artículos relacionados.

3 pensamientos en “La evolución de la formación MOOC. El MOOC 3.0.

  1. Orlando José Ulloa Guerrero

    Los felicito por hacer camino al andar en esto de la educación con democracia participativa. El internet sustituye totalmente el mito de la quemada “Biblioteca de Alejandría” de tiempos inmemoriales. Saludos.

    Responder
  2. Juan Carlos Casco

    Gracias por vuestros aportes Ligia y Orlando. Efectivamente, en NIcaragua se están llevando a cabo procesos de gran calado en la educación, seguimos haciendo camino al andar. Adelante!!!

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.