Una Guía con 5 Pasos para padres, profesoras, educadores, orientadoras, entrenadores y mentoras del siglo XXI.

El mundo ha cambiado y las recetas para educar a nuestras hijas, guiar a nuestros alumnos, orientar a los trabajadores o acompañar a las emprendedoras ya no funcionan. Las viejas consignas cómo estudiar una carrera para tener un buen trabajo, repartir currículums o hacer planes de empresa ya no son efectivas.

Ante esta situación tenemos que replantearnos todo el trabajo relacionado con el apoyo al desarrollo personal y profesional desde la educación, la orientación, el asesoramiento o el apoyo al emprendimiento. En el futuro, la tarea de formar a las personas en sentido estricto debe seguir un plan diferente y centrado en estas tres cuestiones: ¿Quién eres? ¿En quién quieres convertirte? ¿Qué puedes ofrecer? La repuesta a la primera pregunta define el punto de partida, la  segunda marca el sentido de la intervención y la tercera determina el trabajo que hay qué hacer y las habilidades a cultivar en la persona.

A partir de aquí te propongo que sigas los siguientes pasos:

Paso 1. Crear confianza e intimidad con la otra persona.

La tarea de formar, acompañar, estimular y guiar precisa de la creación de un ambiente (espacio emocional) propicio, y esa tarea exige una apertura de la otra persona para que puedas conocer quién es, qué le preocupa, qué quiere hacer, cuáles son sus miedos…

La mejor técnica para hacerlo es que tú te abras primero contando tu historia, lo puedes hacer así: “Te voy a contar mi historia… quien soy… de donde vengo… que hago… cuales son mis logros…”.

A partir de ahí, comenzará a fluir la historia de la otra persona, sus fantasías, anhelos, preocupaciones… Lo importante es que la escuches porque desde ahí vas a obtener una serie de claves que te servirán más adelante para ayudarla a resignificar y rediseñar su vida.

Objetivo: crear una relación de intimidad y confianza, conocer el mundo de la otra persona.

Paso 2. Conocer las posibilidades que ve la otra persona.

Puedes iniciar este paso con la formulación de la pregunta ¿Qué posibilidades de futuro ves para ti? 

Desde aquí podrás comprobar que la mayoría de las personas viven enredadas entre los problemas del presente, los recuerdos del pasado  y el lidiar con los acontecimientos que van precipitándose en el día a día. Por tanto no empieces con el lenguaje grandilocuente de los logros, los propósitos y las metas, si acaso, podrás abordar estos temas mucho más adelante. Logros, propósitos y metas no están ni tienen sentido para la inmensa mayoría de los hijos, alumnas, trabajadoras, emprendedores…; sus preocupaciones están más relacionadas con la gestión del presente y las circunstancias del momento.

Este ejercicio te descubrirá la dificultad que tienen las personas para ver posibilidades de futuro, y mucho más aún para generarlas. A partir de él podrás tener una visión clara de las posibilidades que ve la otra persona para poder poder operar sobre ellas, expandirlas y/o enfocarlas.

Objetivo: descubrir el mapa de posibilidades que la otra persona tiene en su cabeza y su estado emocional .

Paso 3. Abrir el horizonte de posibilidades de la otra persona a través de 3 actividades.

Para que la otra persona vea posibilidades con sentido, tengo que ampliar su  horizonte para que aprenda a mirarlas, descubrirlas y también a inventarlas. 

3.1. “Te voy a mostrar como se están moviendo los mundos, los países, las modas, las economías, el consumo, las tendencias…” 

Desde aquí tengo que realizar un trabajo de porteador, tarea que me exige un conocimiento y una visión de perspectiva global de cómo se está moviendo el mundo para ponerlo en conexión con los intereses de la persona.

3.2. “Te voy a mostrar las fronteras del conocimiento y los avances científicos y tecnológicos en la biología, la comunicación, la informática, la inteligencia artificial…”

Buscando relacionarlas con sus intereses.

3.3. “Ahora vamos a crear nuevas ideas (posibilidades) relacionando el movimiento de los mundos y las innovaciones con tus intereses…”

Llevando a cabo un entrenamiento con la persona basado en la práctica de generar nuevas posibilidades a través de la realización de conexiones probables e improbables, aprendiendo a realizar asociaciones que generen nuevas posibilidades y oportunidades, implicando también el ejercicio de formularse nuevas preguntas.

Objetivo: abrir el horizonte de la otra persona y proporcionar los medios para que pueda descubrir posibilidades existentes e inventar otras nuevas.

Paso 4. Ofrecer una reinterpretación de la realidad a la persona para resignificar su vida. Ayudar a reinventarse y trazar nuevos cursos de acción.

“Ahora, después de haber descubierto nuevas posibilidades para ti ¿Qué oferta puedes ser para los demás?… En función de esa respuesta te voy a ayudar a que definas el curso que vas a dar a tu vida y el plan para hacerlo… Pero deberás hacerlo tú”.

Objetivo: ayudar a la otra persona a que rediseñe el curso de su vida en función de las posibilidades que ha descubierto o inventado.

Paso 5. Que la persona lleve a la práctica su proyecto (empleo, empresa, actividad, emprendimiento) a través de la disciplina de prometer, pedir y declarar.

Desde la lógica de descubrir posibilidades, crear oportunidades y convertirlas en una nueva realidad (proyecto).

Con descubrir posibilidades no basta, de muchas posibilidades nace una oportunidad, y esa oportunidad hay que convertirla en una nueva realidad (un proyecto vital, un trabajo, una empresa, una actividad profesional…).

“Y ahora, ya que has redefinido lo que quieres hacer, vamos a centrarnos en un solo propósito para hacerlo realidad… Ten presente que si persigues a dos conejos a la vez, los dos se escaparán”.

“ Llevar a cabo un proyecto consiste en hacer cosas con otros, dando respuesta a la pregunta ¿Qué puedo ofrecer? Y esto se hace a través de promesas (prometiendo cosas valiosas a otras personas), pedidos (pidiendo algo a cambio) y declaraciones (diciendo a los demás lo que quieres hacer)… Y yo voy a ayudarte y acompañarte en estas tareas”.

Aquí es donde vuelve a entrar en juego la madre, el profesor, la tutora, el orientador, la mentora o el entrenador… Ayudando a diseñar las conversaciones, acompañando y dando feedback en el proceso; un trabajo que exige una formación previa por parte de todos ellos.

“Ahora vamos a trabajar y aprender a hacer estas funciones… El diseño y ejecución de la declaración: declaro que voy a hacer esto… El diseño y ejecución de las promesas: prometo hacer esto por ti… El diseño y ejecución de los pedidos: te pido que hagas esto por mí… Ahora vas a hacerlo en la práctica… Te doy feedback… Vuelves a hacerlo…”.

Cómo puedes ver, la tarea de educar, formar, entrenar, mentorizar, acompañar, orientar o asesorar se ha vuelto más compleja, como cambiante y complejo se ha tornado el mundo. 

Todo este panorama nos obliga a un esfuerzo enorme de desaprender y reaprender como madres, consultores, orientadoras o mentores. Y con ello a un rediseño radical de las políticas y programas públicos de educación, empleo, emprendimiento, creación de empresa y actividad económica.

Nuestros modelos educativos y laborales ya no sirven para dar respuesta a las nuevas realidades, por ese motivo hemos de cambiar los planteamientos tradicionales y con ello las bases mismas de las políticas educativas, de emprendimiento, innovación, orientación laboral…

Necesitamos un liderazgo fuerte que esté a la altura del desafío porque de ello dependerá que seamos capaces de crear nuevos trabajos, actividades económicas, cohesión social y generación de riqueza material e inmaterial.

Adelante!!!

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1 comentario en “Una Guía con 5 Pasos para padres, profesoras, educadores, orientadoras, entrenadores y mentoras del siglo XXI.

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