El desafío de las políticas públicas: ayudar a las personas a que descubran e inventen posibilidades y oportunidades (7 pasos para hacerlo).

La principal preocupación de las personas en este momento es que no ven posibilidades y oportunidades de futuro, algo que no ocurría a nuestros  padres y abuelos que tenían una vida predecible y con pocas incertidumbres (uno comenzaba a trabajar y se jubilaba en el mismo oficio como agricultor, maestro, herrero…). En una realidad que se ha vuelto incierta, las personas tenemos que buscarnos la vida y realizar diversos trabajos y actividades a lo largo del tiempo, situación que nos genera zozobra e incertidumbre. Sin embargo las políticas educativas y de empleo siguen siendo las mismas. No han cambiado y necesitamos rediseñarlas para ayudar a las personas a que descubran posibilidades y oportunidades en torno a las cuales llevar a cabo su proyecto vital.

El problema que tenemos es que nadie nos ha enseñado a asomarnos al mundo y a ver y crear posibilidades y oportunidades.

En este artículo, además de mostrar 7 pasos para que puedan conducir su vida, ofrece también una hoja de ruta para gobernantes y responsables institucionales (Ministerios, Consejerías, Diputaciones, Mancomunidades, Ayuntamientos, …) que pueda ayudarles a diseñar y ejecutar políticas públicas y programas en materia de educación, empleo, orientación laboral, emprendimiento, empresa e innovación desde un nuevo paradigma basado en APRENDER A DESCUBRIR E INVENTAR POSIBILIDADES  en el sistema educativo, escuelas, servicios públicos de empleo, orientación a personas desempleadas, apoyo a la actividad empresarial, la innovación y el emprendimiento, agencias de desarrollo, escuelas de negocio etc.

Los cambios que estamos viviendo se han llevado por delante las expectativas y la esperanza de las personas.

El sentimiento mayoritario de la ciudadanía a finales de la segunda década del siglo XXI es: “en los cambios que están ocurriendo no veo posibilidades de futuro para mí”. Y esto no es difícil de entender porque nos hallamos en un cambio de época (que llamamos crisis), donde todas las certezas que teníamos sobre nuestros trabajos y formas de ganarnos la vida se han esfumado. Eso explica la zozobra, malestar e incertidumbre que vive una gran parte de la población y su traslado a la desafección ciudadana con los servicios públicos, instituciones y gobernantes. 

Podemos aprender a descubrir e inventar posibilidades y oportunidades para convertirlas en realidades (trabajo, actividad, empresa…).

Si en este momento tuviésemos gobiernos inteligentes que fueran capaces de leer la realidad, se estarían ocupando de desarrollar políticas públicas para ayudar a las personas a descubrir y crear posibilidades y oportunidades. Pero como son ciegos a ello y no lo hacen, nos vamos a ocupar del tema ahora.

Tendemos a pensar que las posibilidades y oportunidades son como una lotería flotando en el aire que por el azar se posa en algunas personas, como si de un golpe de la fortuna se tratase, cuando en realidad somos las personas las que inventamos las posibilidades y las convertirnos en oportunidades. Pero para hacerlo se necesitan nuevas competencias y habilidades prácticas que tienen que ver con el lenguaje (saber conversar).

Es cierto que hay posibilidades y oportunidades que están ahí fuera esperando que las veamos y las aprovechemos, pero las más importantes son las que inventamos cuando hablamos y actuamos con otras personas. Podemos descubrir posibilidades y oportunidades pero lo más valioso es aprender a crearlas.

Un ejemplo (aunque podríamos citar millones):  Si analizo hoy la realidad de las grandes ciudades, puedo descubrir el problema de movilidad en el que están inmersas. Si soy sensible a ese problema podría incluso animarme a buscar soluciones, desde el simple ejercicio de conversar sobre el tema con otras personas y compartir ideas puedo comenzar a inventar posibilidades. Pero también puedo descubrirlas, mirando lo que acontece en la ciudad y observando cómo comienzan a surgir medios de transporte individuales como el patinete eléctrico. 

A partir del descubrimiento del fenómeno del patinete, puedo conversar con fabricantes y proveedores explorando diversas opciones (me puedo ofrecer a ellos para venderlos, distribuirlos por los comercios de la ciudad, crear un servicio de alquiler…), y así comenzar a idear una oportunidad de negocio para mí. 

Madurando la oportunidad y comprometiendo a otras personas (clientes, proveedores, financiadores, prescriptores…) estoy creando una nueva realidad (servicio de movilidad) que convierto en una actividad, trabajo o empresa con la que ganarme la vida.

Si aprendemos a mirar al mundo desde la globalidad, a explorar lo que acontece y las tendencias; y eso lo hacemos desde nuestras sensibilidades e intereses (lo que nos gusta), estamos sentando las bases para crear posibilidades, oportunidades y nuevas realidades (proyectos). Ahora puedes trasladar el ejemplo del patinete a cualquier otra realidad que está ocurriendo e intuir los billones de posibilidades que están naciendo.

Cuando el mundo se está desordenando, igual que en la movilidad y el patinete, están aflorando billones de posibilidades que se pueden sumar a las que inventes tú hablando con otros, lo único que tienes que hacer es aprender a mirar el mundo como yo te estoy provocando. Luego, con el tiempo  y la práctica irás afinando la mirada y dirigiéndola a todo lo que acontece en el campo que te interesa (moda, música, deporte, tecnología, salud…).

La materialización de posibilidades y oportunidades en nuevas realidades dependerá de que personas como tú se hagan cargo de ellas y decidan convertirlas en realidades, el único problema son nuestras cegueras y falta de prácticas que se pueden corregir con el aprendizaje.
Lo que te estoy mostrando no es una teoría, son prácticas que ya estamos diseñando y aplicando a campos como la educación, el empleo, el emprendimiento y el liderazgo con equipos, organizaciones e instituciones comprometidas con el cambio.

Fíjate que para jugar a este juego solo se precisa la capacidad de análisis e interpretación de la realidad, desarrollo de sensibilidad ante lo que ocurre, habilidades para hablar con otros (habilidades conversacionales) y compromiso.  Aunque esto no se enseña en las universidades lo puedes aprender y poner en práctica con nuestro equipo.

El desafío más importante de la sociedad y las políticas públicas que se ocupan de la educación, promoción económica y empresarial, emprendimiento o apoyo al empleo es reinventarse y adoptar esta lógica para lanzar la actividad económica, creación de empresas y empleo, innovación, emprendimiento…

Los 7 pasos para hacerlo.

Paso 1. Mirar al mundo cada día y descubrir cómo se está moviendo.

Como lo hace en el ejemplo la persona que se asoma al problema de  la movilidad.

Es una tarea permanente de escucha y observación, de estar informado y atento a lo que pasa ahí fuera, en Asia, en China, en América, en Europa… en el mundo de internet, la moda, el arte, la cultura… para dónde van las tendencias, el consumo… En definitiva, tener una visión global de las cosas para descubrir el papel que puedo jugar en ellas.

Todo esto implica una mirada permanente a lo que acontece en el mundo de la ciencia, la tecnología o la innovación. Un observar abierto para enriquecer mi punto de vista y mis opciones de futuro.

Este ejercicio necesita de un hábito y una práctica continua a la que dedicar un tiempo cada día, al menos en aquellas actividades donde tengo intereses. El mejor sitio para hacerlo es Internet.

Paso 2. Desarrollar admiración y sensibilidad por lo que acontece.

Como lo hace la persona del ejemplo al descubrir el patinete eléctrico.

Sensibilidad y admiración por los cambios, su efecto e impacto, conectándolos con mis propios intereses. 

Desde esa admiración por lo que ocurre puedo descubrir mis motivaciones, mi vocación, mi pasión y encontrar mi elemento.

Paso 3. Crear posibilidades.

Como lo hizo la persona del ejemplo cuando comienza a ver e inventar diversas posibilidades de hacer cosas con el patinete.

Conectando lo que acontece en el mundo con mi vocación puedo descubrir las posibilidades que se me abren en el horizonte, identificando aquellas cosas en las que puedo participar y jugar un papel importante. Recordando siempre que las posibilidades las creamos con otros.

Paso 4. Identificar, conocer y hablar con las personas que tienen que ver con esas posibilidades.

Como lo hizo la persona del ejemplo cuando habla con fabricantes y proveedores.

Se trata de conversar con las personas conectadas con las realidades que son relevantes en sus respectivos campos.

Paso 5. Ofrecerme y hacer propuestas de valor y ofertas significativas para otras personas.

Como lo hizo la persona del ejemplo cuando se ofrece a otras personas para crear valor con el patinete donde ganan ambas partes.

Un ejercicio que se realiza hablando, cuando digo: “me ofrezco para hacer esto para ti y a cambio te pido que hagas esto otro para mí”.

Paso 6. Crear oportunidades 

Como lo hizo la persona del ejemplo cuando a partir de las diferentes posibilidades va concretando algunas oportunidades.

Después de explorar y trabajar sobre un número grande de posibilidades surge un número reducido de oportunidades. 

Paso 7. Dar a luz una nueva realidad.

Como lo hizo la persona del ejemplo cuando a partir de madurar una oportunidad crea una realidad en forma de un servicio de movilidad para su ciudad.

A partir de una oportunidad o un número reducido de ellas se genera una nueva realidad en forma de un proyecto, empresa, empleo o emprendimiento.

Y todo esto se cultiva aprendiendo a hablar y conversar de manera efectiva: aprendiendo a escuchar y analizar, a construir juicios fundados, a declarar, a prometer, a pedir, a hacer ofertas, a coordinarte con otras personas, a crear fortaleza emocional…

Los 7 pasos los trabajamos desde un modelo que ponemos en práctica en los programas educativos, de emprendimiento, liderazgo y empleo que llevamos a cabo con gobiernos y organizaciones (MODELO 6-9).

Fácilmente puedes entender que el manejo de estos 7 pasos debería ser la dedicación esencial los profesores, servicios públicos de empleo, orientadores laborales, técnicos de promoción económica…

El trabajo que más esfuerzo nos ha llevado como equipo de Emprendedorex en los últimos 20 años ha sido el convertirnos en especialistas en explorar el mundo y sus tendencias, descubrir e inventar posibilidades, convertirlas en oportunidades y a partir de ahí materializarlas en nuevas realidades (crear nuevas identidades, resignificar realidades, crear proyectos con otros, inventar nuevos mundos…), una tarea inacabada y en permanente construcción que nos exige muchas horas de dedicación diaria. Y todo este esfuerzo lo queremos aprovechar para hacer crecer a las personas y organizaciones que cada día confían en nosotros.
A todas ellas queremos darles las gracias por confiar en nosotros y seguir aprendiendo y creciendo juntos.

Nos espera un futuro apasionante.

Adelante!!!

Artículos relacionados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.