La educación que en los últimos siglos se sustentó en el conocimiento ilustrado entendido como información enlatada para su memorización, ha dejado de ser útil y amenaza con colapsar el desarrollo humano. El nuevo paradigma del conocimiento tiene su centro de gravedad en el criterio, la acción y la innovación que nos lanzan al emprendimiento y el liderazgo sobre la base de saberes no perecederos y multifuncionales.




