Apadrina un político.

Sí, digo bien, no me he equivocado ¡Apadrina un político! Págale un buen programa de liderazgo para que aprenda el arte de dirigir y guiar personas. Estarás haciendo un gran servicio a la humanidad y por ende a tu país y comunidad.

apadrina-politicoUn médico tiene una gran responsabilidad sobre la vida de un puñado de pacientes, por eso se pasa una temporada estudiando medicina. Sobre el arquitecto también recae la responsabilidad de que el edificio no se caiga. El ingeniero, el mecánico, el agricultor, el químico, el instalador de gas…; todos tienen responsabilidades sobre la comunidad y para dar un buen servicio a la misma se forman y entrenan en sus respectivas disciplinas.

Pero quizá la mayor de las responsabilidades de un ser humano es conducir la vida de todos, conducir la vida de una organización supranacional, un país, una región, una ciudad. ¡Tremenda responsabilidad! Mucho más grande que construir un edificio y correr el riesgo que se venga abajo. La política es construir y organizar el espacio público, es hacerse cargo del buen funcionamiento de la cosa de todos, no es hacer ingeniería con ladrillos sino con personas, es construir puentes y estructuras con seres humanos.

Si no se hace bien los resultados pueden ser desastrosos: guerras, destrucción, crisis, hambre, desastres, miedo, desmoralización, infelicidad, tristeza…

!Descomunal responsabilidad! Una tarea de valientes que hay que poner en valor, y aplaudir a los que se lanzan a tan noble y servicial fin, y no solamente por el peso de la responsabilidad sino por el compromiso personal que debería acompañar a la decisión para adquirir conocimientos y saberes prácticos adecuados que permitan ejercer con competencia las tareas asociadas a la dirección de personas, es decir, las destrezas para liderar.

Y ahí está la cuestión, al igual que detrás de toda tarea que afecta al funcionamiento de la comunidad hay un profesional con formación y competencias acreditadas ¿cómo en la tarea más decisiva para la vida de todos no se facilitan unos conocimientos y destrezas para quien ejerce estas funciones?

¡Cuidado! Con esto no me estoy refiriendo a los cursos de adoctrinamiento que los partidos políticos ofrecen a sus acólitos en vacaciones, ni con las escuelas que forman en un determinado ideario doctrinal, ni a las carreras que tratan sobre política, derecho, economía o sociología. De esos polvos todos conocemos bien sus lodos.

Dirigir personas tiene que ver con el arte de liderar, y por desgracia no tenemos escuelas de liderazgo que sepan hacer esto, y las universidades que saben hacerlo están muy lejos y son muy caras. Por eso te pido, si de verdad quieres hacer algo grande para tu comunidad, que apadrines un político y le pagues la formación necesaria para convertirlo en un líder.

Sí amigo, porque el liderazgo se aprende y un líder tiene que saber al menos manejarse con una serie de prácticas, que son saberes horizontales y no sujetos a obsolescencia.

Veamos:

  • Los 6 Dominios transversales. Aprender a escuchar desde una doble apertura (aceptación de todos los ciudadanos como legítimos y diferentes, y disposición a ser influido y cambiado); aprender a declarar y comprometerse con un futuro para toda su gente; aprender a pedir cosas a su gente; aprender a prometer y modular las promesas; aprender a afirmar verazmente y fundar juicios para conducir la acción política.
  • Los 9 Niveles de excelencia. A partir de aquí, aprender a dirigir (alinear a la comunidad en torno a la visión/misión compartida); aprender a desarrollar relaciones personales internas con su equipo; aprender a desarrollar relaciones externas con los ciudadanos de su comunidad y el mundo; aprender y transmitir la impecabilidad en el trabajo y la producción; aprender a desarrollar personas y actuar para  los intereses de las próximas generaciones; aprender la renovación y la innovación permanentes; aprender a crear los espacios emocionales que permiten que las cosas ocurran; aprender a planificar y organizar; aprender a evaluar permanentemente lo realizado.

¡Ya sé que mi propuesta de apadrinar un político es políticamente incorrecta! Ya sé que choca con el antiguo paradigma político de Locke, la Ilustración, Marx, el actual… quizá menos con el de Platón, Aristóteles o Kant. Pero en definitiva, estamos en un cambio de paradigma global que terminará desmoronando nuestro entendimiento actual de la política (yo diría que el terremoto ya está en marcha).

Si apadrinas a un niño pobre estás haciendo una gran obra para un niño y su familia, si apadrinas a un político estarás haciendo una obra monumental para muchos niños y comunidades.

Como alternativa también te propongo hacer una campaña de crowdfunding o facilitar una solución low cost como esta:

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4 pensamientos en “Apadrina un político.

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