Salvemos a nuestros jóvenes del sistema educativo.

Los líderes del futuro están estudiando y debemos rescatarlos de un sistema que les prepara para habitar un mundo que ya no existe.

¿Y qué están estudiando? ¿Y cómo están estudiando? ¿Y para qué futuro se están preparando? Esas son las cuestiones.

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Crear cantera de líderes.
Lidiar con los retos del futuro precisa de una legión de líderes capaces de abordar los desafíos críticos que enfrentaremos como especie y eso no lo lograremos solo con buenos expedientes académicos. Será necesario forjar en ellos un espíritu emprendedor y de liderazgo, definido por los rasgos esenciales de la innovación, la imaginación y la creatividad. Y claro está, también el conocimiento, pero como función auxiliar de los primeros.

No construiremos un mundo mejor con el solo hecho de que la gente sepa más cosas y esté “¿más preparada?”, es necesario crear un nuevo espíritu en los jóvenes para que se conviertan en artífices y protagonistas de su vida y de sus comunidades.

En el paradigma declinante bastaba con unos centenares de líderes para mover el mundo, en el paradigma naciente  el ideal es que en cada persona florezca un líder, igual que la Revolución industrial consiguió crear disciplina industrial en cada persona, el nuevo tiempo necesita de personas responsables capaces de tomar el control (disciplina en liderazgo).

El mundo se cree que el futuro está en producir obreros, técnicos y funcionarios, en gran parte porque el pensamiento dominante en la política vive en la esfera del pensamiento del siglo XX y el sistema educativo está anclado en el siglo XIX.

Estamos en la antesala de las revoluciones más apasionantes de la historia de la humanidad, cuyo éxito dependerá de equipar a nuestros jóvenes con un nuevo espíritu y actitud ante la vida, y eso sólo se conseguirá con una nueva disciplina de liderazgo mediante la cual cada persona aprenda a ser líder y lo ponga en práctica en su proyecto vital.

Un cambio de enfoque de partida.
Otro rasgo de los nuevos tiempos es el cambio de enfoque respecto al éxito personal. El éxito duradero se produce cuando añado valor a los demás, el retorno es mucho mayor frente a la búsqueda permanente de la ganancia personal e inmediata. El planeta tendrá una nueva oportunidad si logramos que el sistema educativo se enfoque en estas cuestiones: ¿qué puedo hacer por mi comunidad? ¿Cómo pongo en juego mi talento para solucionar un problema global? ¿Qué valor puedo agregar a los demás? La cuestión No es baladí cuando partimos de un sistema que potencia el individualismo, la malsana competencia y el egoísmo como el camino al éxito.

Cambiar la misión de nuestros jóvenes.
Antes que memorizar información y escupirla en un examen u oposición para dejar tirados en la cuneta al mayor número de competidores, nuestros jóvenes necesitan una nueva forma de ver y actuar en el mundo basada en la colaboración, la coordinación, la honestidad y la confianza.

Enfoque en el futuro.
Visualizar los nuevos escenarios del futuro para ubicarse en ellos. Las respuestas a las preguntas ¿Por qué estudio? ¿Para qué estudio? Deben conectar a los jóvenes con una parcela de futuro que se van a comprometer a liderar. El itinerario y la lógica para elegir estudios y profesión van a sufrir cambios. Debemos cambiar las preguntas que los padres y los profesores hacemos a los niños y jóvenes (qué vas a ser de mayor, vas a ser médico, abogado, funcionario…); por estas otras: con qué problema global te vas a comprometer, cómo vas a hacer una diferencia con tu vida, de qué parcela te vas a hacer cargo, qué legado dejarás a las futuras generaciones. Éstas preguntas son poderosas y generativas de nuevos senderos y conexiones neuronales en el cerebro, si las declaramos y las trabajamos estamos trazando nuevos espacios para la acción humana.

No podemos ser adivinos.
Ante la fungibilidad y obsolescencia de las profesiones y las carreras no podemos jugar a adivinar los estudios porque corremos el riesgo de que en pocos años esa actividad no exista o esté sustituida por una nueva tecnología. La cuestión crítica es saber qué rol estoy dispuesto a jugar en el mundo y cómo me preparo para asumir ese papel.

Ubicarse en el futuro y recrear escenarios.
Hace unos meses conversando con Tom Chi ( cocreador de las Google Glass) nos comentaba que la inspiración para fabricar las gafas les había venido de una película de ciencia ficción y que el primer prototipo lo habían hecho en 45 minutos a partir del alambre de una percha. Este es el principal rasgo de la modernidad en el que debemos ubicar a nuestros alumnos: ubicarte en el futuro y hacer pruebas. Si ya sabes de lo que te vas a hacer cargo, elabora en 45 minutos un prototipo o un bosquejo, mañana haces otro perfeccionado, y así todos los días, hasta que ya tengas lo que querías.

Nuevos escenarios por los que discurrirá el futuro.
Elige el escenario en el que quieres ubicarte, puede ser alguno de estos u otro que te inventes:

Escenario 1. La conservación y el cuidado del planeta (cambio climático, contaminación, destrucción de ecosistemas, nuevas fuentes de energía…), seguramente es el mayor desafío que tenemos como especie, millones de vacantes esperan a líderes que las ocupen.

Escenario 2. La alimentación y la salud (producción de alimentos, garantía alimentaria para todos, cura de enfermedades, investigación biomédica…).

Escenario 3. Comunicación humana y transportes (tecnologías de la información y la comunicación, exploración del Universo, conquista de otros planetas, nuevos medios de transporte ….).

Escenario 4. Gobernanza mundial (desarrollo de nuevas formas de gobierno de la sociedades humanas, las comunidades y las organizaciones). El mundo está pidiendo a gritos millones de líderes que entiendan de verdad lo que está pasando, que estamos al borde de la destrucción de la especie y del planeta, que profundicen en la democracia, que trabajen en la resolución de conflictos…. Una tarea gigantesca, una tarea que no sólo es cosa de jefes y presidentes, una tarea donde tú tienes una gran responsabilidad.

Escenario 5. La educación (nuevos modelos, métodos, docentes, contenidos, materiales…). Nuestro sistemas educativos van a colapsar y saltar por los aires, muchos de los que no somos muy viejos vamos a conocer esta explosión. Necesitamos millones de líderes que se hagan cargo de levantar el nuevo modelo, aquí estará la tarea más ingente y decisiva para nuestra joven generación y las venideras.

Soy padre de dos jóvenes de 14 y 16 años, estoy asistiendo en tiempo real a los efectos perversos que el sistema educativo está teniendo sobre ellas, es la misma sensación que la persona que asiste a la ingesta de veneno de un ser querido, con la diferencia que la educación no destruye los órganos vitales sino que mata el talento y el futuro de las personas. Me declaro incapaz de abordar solo este reto y busco aliados para formar equipo y crear un nuevo modelo educativo.

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3 pensamientos en “Salvemos a nuestros jóvenes del sistema educativo.

  1. Juan Rosco

    ¿Conseguiste formar equipo? La verdad es que la escuela, sobre todo la secundaria, mata la creatividad y con ella muere el interés. La enseñanza tiene que cambiar o seguirá habiendo alumnos desmotivados, padres descontentos y profesores quemados. Ensayar un modelo distinto merece la pena.

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    1. Juan Carlos Casco

      Hola Juan, estamos trabajando en ello, estamos actuando en diferentes frentes, comprometiendo a personas y organizaciones de ámbitos diversos. No desfalleceremos en el intento. Seguimos!

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  2. Isidro Montes

    Buenas Juan, q tal estás?. Tienes razón vale la pena intentarlo y sino funciona una cosas habrá q intentar otra. Lo q he hablado con Juan Carlos es q ya no nos vamos a parar y vamos a seguir adelante como sea, porq tenemos una responsabilidad con los chavales q estamos educando y sino les estaremos fallando. Muchos recuerdos a Luisa y besos de Alicia.

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