Tiempo para volver los ojos al Medio Rural

De la tendencia de la revolución verde a la agricultura agroecológica ¿Seguirá ahora con el CORONAVIRUS la tendencia de la urbanización y abandono rural a volver los ojos al campo y al medio rural?

Potenciales y limitaciones del medio rural

En el medio rural se producen aspectos contradictorios:

Por un lado:

  1. Es donde se produce la mayor cantidad de alimentos para el mundo
  2. Donde se concentra la mayor cantidad de recursos naturales renovables y no renovables
  3. Es donde se encuentra la mayor biodiversidad
  4. Con frecuencia con grandes riquezas naturales, históricas y arqueológicas
  5. Contiene grandes bellezas paisajísticas y condiciones para el agroturismo, ecoturismo y turismo comunitario.

Por otra parte es:

  1. Donde se concentran los mayores porcentajes de pobreza y pobreza extrema
  2. Mayor natalidad aunque también menor esperanza de vida
  3. Donde se produce la mayor degradación de los recursos naturales
  • Los servicios básicos: salud, educación, agua potable y servicios de saneamiento, electricidad con menor cobertura y con mayor deficiencia.
  • Acceso a la infraestructura (vías y medios de transporte, etc.) y tecnología (televisión, internet, etc.) más limitado que en las ciudades.
  • Escasas posibilidades de empleo por el poco desarrollo industrial y de servicios y por la dispersión de la población.

Alta variación del porcentaje de población rural

El porcentaje de la población rural varía mucho de una región a otra y de un país a otro pero en general se ha ido reduciendo a través del tiempo con la migración hacia las ciudades donde migran las personas y las familias y en algunos casos comunidades enteras en busca de mejores condiciones de vida para ellos y para sus descendientes.

Por ejemplo hay países donde la población  rural (no el medio rural)es cero como:  La Región Administrativa Especial de Hong Kong, Islas Caimán, Kuwait, Singapur, Bermudas; otros que tienen un bajo porcentaje como: Qatar (1%), Bélgica (2%), Uruguay (5%),  Israel, Argentina y Japón (8%), Jordania, Luxemburgo y Países Bajos (9%), Líbano (11%), Venezuela, Chile y Dinamarca  (12%), Suecia, Brasil, Emiratos Árabes Unidos (13%), Australia (14%), Finlandia (15%), Arabia Saudita (16%), Reino Unido (17%),  Estados Unidos y Noruega (18%), Canadá y Corea del Sur (19%), España, México, Francia y Libia (20%), Cuba y Alemania (23%), Federación Rusa (26%), Sudáfrica (32%), Corea del Norte (38%) y China (41%). En Centroamérica Guatemala tiene el mayor índice (49%) y Costa Rica el menor (21%).

Por el contrario hay países, sobre todo africanos, que un alto porcentaje de la población aun es rural tales como: Burundi y Papau Nueva Guinea (87%), Nigeria (84%), Ruanda y Malawi (83%), Siri Lanka (82%), Nepal (80%), Afganistán (75%).

Por regiones América del Norte tiene el 18%, América Latina y El Caribe 19%, Miembros del OCDE 19%, países con ingreso alto 19%, Zona Euro 23%, Unión Europea 24%, Europa y Asia Central 28%, Oriente Medio y Norte de África 35%, Europa Central y del Báltico 38%, el Mundo Árabe 41%, Países Pobres muy endeudados 64%, países menos desarrollados según la clasificación de las Naciones Unidas 66%, países con ingreso bajo 67%.

En 2018 según el Banco Mundial el 45% de la población del mundo era rural y para el 2050 se estimaba (antes de la pandemia del COVID-19) que este porcentaje habría descendido hasta el 32%.

Migración campo ciudad y cinturones de pobreza

Producto de la migración del campo a la ciudad se han producido grandes “cinturones de pobreza” donde las personas y las familias viven hacinados, con elevados niveles de inseguridad, con algunas condiciones que en el campo no tenían como electricidad y por ende: televisores, refrigeradoras, planchas eléctricas, cocinas de gas, ahora internet, etc pero muchas veces con calidad de vida inferior a la que tenían en el campo.

Mayor riesgo de contagio por hacinamiento  

Esas condiciones de hacinamiento, insalubridad, etc. facilitan la propagación de enfermedades altamente contagiosas como el CORONAVIRUS y por otro lado las condiciones de confinamiento, cuando por razones sanitarias o por cualquier otra razón es requerido, son más complicadas por la precariedad de las condiciones de vida.

A pesar de los esfuerzos por mejorar las condiciones en el medio rural, la tendencia a la concentración de la población en las ciudades y la despoblación del campo parecía irreversible antes del CORONAVIRUS sobre todo porque a los niños y jóvenes ya no les atrae como antes la vida en el campo.

De poco sirven los lujos sin comida

Un Lamborghini o un Mercedes Benz en condiciones de confinamiento en la ciudad es de menos utilidad que un caballo o una mula en el campo. La ropa, carteras y zapatos de marca o las joyas no se pueden “lucir” cuando se está confinado.  En una casa de un barrio urbano, en un apartamento o en un piso en condiciones de confinamiento, sin empleo y sin ingresos, además de haber mayor peligro de contagio hay más dificultades para obtener la alimentación diaria.

Aire más puro y menos contagio en el campo

En el campo, sin negar las difíciles condiciones de vida para mucha gente, se respira aire menos contaminado, más puro; hay menos probabilidades de contagio de epidemias o pandemias por la dispersión de la población y por el poco flujo de personas ajenas a la comunidad, aunque por otro lado a como ya hemos señalado, la atención médico sanitaria es más limitada o inexistente para las personas que lo requieran.

La soberanía alimentaria (aunque este término es controversial) es mayor en el campo

Por otro lado en el campo, al menos en Latinoamérica, la gente, aunque sea en el patio de sus casas tienen unas cuantas gallinas que ponen huevos diarios y se alimentan de lo que encuentran porque no están encerradas (confinadas), con frecuencia tienen pollos para comérselos cada cierto tiempo, uno o más cerdos; tienen limones, naranjas dulces y agrias, bananos y con frecuencia otros vegetales (yuca, quequisque, chiltomas, yerbabuena, cilantro, etc.) y esto asumiendo que no tiene una o más vacas que le produzcan leche y sus derivados diariamente, con frecuencia un caballo, una mula o una bicicleta para transportarse, etc.

Una persona y una familia así, aun dentro de la pobreza, además de menor riesgo de contagio, tiene mejores condiciones para la sobrevivencia que una persona o familia viviendo en una casa en un barrio urbano o suburbano, en un apartamento o en un piso confinados sin empleo y sin ingresos.

Menos servicios pero mayor solidaridad en el campo

Por otra parte la solidaridad en el campo, donde la gente se conoce mejor,  muchas veces es mayor para apoyarse mutuamente y compartir lo que se tiene. Contradictoriamente en las ciudades se vive con muchas personas alrededor pero con mayor aislamiento humano, con mayor soledad individual o familiar. Con frecuencia ni de cara se conocen los vecinos.

De la Revolución Verde a la Agricultura Agroecológica

En 1970 el norteamericano Norman E. Borlaug  del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) recibió el premio Nobel de la Paz “por sus contribuciones a la «revolución verde» que estuvo impactando a la producción de alimentos, particularmente en Asia y en Latinoamérica”.

Producto de la revolución verde los productores que se consideraban de avanzada eran los que utilizaban la mayor cantidad de insumos agrícolas, algunos de ellos altamente tóxicos y con prolongados efectos residuales, así como el que utilizaba la maquinara agrícola más pesada y el mayor número de implementos. Esto, junto a la desforestación y los monocultivos, fue la causa de graves problemas de erosión o pérdida de suelos y de la contaminación del ambiente.

Los agricultores que utilizaban mínima o cero labranza eran considerados agricultores atrasados. Menos mal que esto cambió y ahora se promueve la agricultura agroecológica, orgánica y conservacionista.

De la producción intensiva y altamente confinada a la producción en espacios libres

La tendencia hasta ahora ha sido producir la mayor cantidad de animales y productos derivados, en el menor espacio posible, con altos niveles confinamiento e intensificación, sin embargo, por ejemplo Francia, que es el mayor productor de huevos de Europa, ha establecido que a partir de 2022, todos los huevos frescos vendidos en ese país procederán de gallinas que vivan al aire libre y no encerradas en jaulas en batería, industriales.

Esperamos que la pandemia que tiene y tendrá devastadores efectos económicos, sociales y humanos sea también una oportunidad para volver los ojos al campo y valorar el gran potencial que encierra.

Francisco Telémaco Talavera Siles.
Entre otros cargos ha sido Rector de la UNA, Presidente del CNU, Ministro Asesor del Presidente de la República de Nicaragua para todos los temas de Gabinete. En la actualidad es un líder educativo de reconocido prestigio internacional.

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