Historia del futuro de Extremadura. Extremadura 2050 de espectadores a protagonistas del cambio. (Capítulo 6 de 6)

CAPÍTULO XI.
NUEVOS RELATOS PARA EL DISEÑO COLECTIVO DE LA EXTREMADURA DEL 2050.

 ¿Qué Extremadura sueñas para 2050?

Si no compartimos un sueño colectivo no podremos tener una unidad de acción ni una hoja de ruta para protagonizar el futuro. Necesitamos fijar en nuestra retina, en nuestro horizonte,  una visión y misión compartidas, y ese sueño se fabrica mediante relatos inventados capaces de seducirnos y levantarnos del sillón. He aquí el primer trabajo que tienen que realizar nuestros líderes en todos los campos (política, educación, empresa, organizaciones sociales…).

Para hacer realidad la Extremadura del 2050 se necesitan relatos de futuro que la recreen, nuevos constructos dotados de la fuerza suficiente para fijarse en el imaginario colectivo, seducirnos y movilizarnos; realidades plausibles por las que merezca la pena luchar y entregar lo mejor de nosotros mismos, historias que nos cambien el estado de ánimo y nos ayuden a creer en lo que podemos hacer juntos, historias que nos convoquen a la acción… Historias construidas con piezas de la modernidad y los últimos hallazgos en las fronteras del conocimiento que se amontonan desordenadamente a nuestro alrededor para ser utilizadas.

Para edificar una gran obra, todos debemos fijar en la mente la imagen con el resultado final que dé sentido a nuestro esfuerzo diario, pues esto nos  proporciona dirección, emoción y voluntad para concluirla; un sentimiento colectivo de que estamos haciendo algo grande y memorable, que merece la pena el esfuerzo, sólo así podemos reunir la energía suficiente para hacerlo posible aunque ya no estemos cuando concluya; un acto en el que ha de estar presente el amor por las futuras generaciones, un sentido auténtico de la contribución y el legado que nos impulse a entregar una región mejor que la que recibimos. Un pueblo próspero tiene fabricada una respuesta colectiva a lo que quiere ser en el futuro, un proyecto común, algo que se revela y está presente en las conversaciones sociales. Si tú preguntas cuál es el proyecto colectivo de Extremadura no hallarás respuesta, en conclusión: hay que elaborarlo.

Podemos construir nuestros propios sueños o estar condenados a trabajar para hacer realidad los de otros. Es sólo una elección.

El anticipo del futuro a través de relatos.

Relatos que nos descubran de forma sencilla las realidades que es posible crear a partir de la tecnología y los medios que tenemos a nuestro alcance, proporcionándonos claves para conducir nuestras acciones y proyectos colectivos. Un ejercicio para atrevernos a imaginar el futuro como paso previo a la coordinación de acciones para hacerlo realidad.

Miles de relatos como los de los siguientes ejemplos a partir de los cuales elaboremos uno solo que los cohesione.


“… Mérida (Extremadura), una fría mañana de febrero en 2050. He concluido mi último proyecto colaborativo formando equipo con colegas de Taiwán, India, Colombia y Sudáfrica en el que hemos trabajado durante el último año y medio para el desarrollo de una nueva tecnología de eliminación de contaminantes.

Después de tomarme dos meses de relax me dirijo al servicio público de empleo. Podría haberlo hecho virtualmente, pero he querido un poco de contacto humano. Previamente he accedido a las autopistas del empleo y he entrado en las secciones de nuevos proyectos, alianzas laborales y empresariales donde formo parte, entre otras, de una red de más de 500 corporaciones y 30.000 ingenieros ambientales.

Mi crédito social (CS) es muy alto, está en el nivel 8 sobre un máximo de 10, nadie me lo ha regalado, lo he ido ganando con la evaluación de mis clientes sobre mi desempeño. El nivel 8 me da acceso a una red de promotores y proyectos en diferentes fases (experimentación diseño, desarrollo…).

Esta misma semana he recibido 10 invitaciones para mantener propuestas de colaboración en varios proyectos ya iniciados. Sin embargo sigo entusiasmado con la idea de formar parte de un equipo que está en fase de diseño de una nueva tecnología de descontaminación marina, de él ya participan 20 profesionales interdisciplinares de 12 países y es necesario un crédito social mínimo de 8 y un RA (redes y alianzas) 25.

Los últimos proyectos en los que he trabajado me han permitido disponer de una red de alianzas de más de 100 profesionales y organizaciones con las que formo equipo, por lo que poseo un RA 30.

Mi reputación profesional (RP) es clave en el dominio de la escucha (DE), mi fuerte es la detección de anomalías sociales y la articulación de ofertas (AO) para soluciones ambientales.

En las autopistas temáticas para cuadrar ofertas y demandas de empleo, alianzas productivas y apoyo a la creación y desarrollo de proyectos, me complemento muy bien con perfiles profesionales de dirección visión/ misión (DV), planeación estratégica (PE) y evaluación de procesos (EP).

En función de las competencias en los 6 dominios básicos (DB) y los 9 niveles de excelencia (NE), cruzados con los conocimientos específicos (CE) que determinan el perfil profesional y en función del crédito y la reputación social; los servicios telemáticos del servicio público de empleo me proporcionan diariamente en torno a 10 millones de ofertas (posibilidades). Como los filtros los establece cada usuario, los he programado para que me haga una selección diaria de 5 ofertas.

Estoy entrando en el servicio público de empleo, una cálida voz surgida de una figura femenina 3D me saluda por mi nombre. Automáticamente ha reconocido mis coordenadas, chequeado mi crédito social y nivel de competencias profesionales; me ofrece una serie de servicios virtuales para elevar mi CS y RA, también me informa de la última generación de dispositivos de almacenamiento externo de memoria para mejorar el funcionamiento de mi cerebro.

A ambos lados del pasillo, asisto con sorpresa a la presencia de grupos de personas que están formándose a través de dinámicas. Me mueve la curiosidad y le pregunto al chabot que está en la puerta, me responde con cierta sorna que son los rezagados que aún no se habían incorporado a las autopistas profesionales y del trabajo, están realizando prácticas.

Al otro lado hay un grupo de personas chequeando sus competencias genéricas y profesionales, su reputación profesional es baja y el servicio les ofrece actividades MOOC para su desarrollo. Al pasar por allí salta de manera automática un mensaje a mi dispositivo móvil que previamente ha procesado el chip que llevo instalado en el cerebro, mostrándome la actualización de mi currículum, una voz me pregunta si quiero atender nuevas propuestas de colaboración o empleo, recordándome un conjunto de servicios para ampliar mi red de alianzas.

Al fondo hay un espacio para entrevistas donde promotores, empleadores, emprendedores, trabajadores y profesionales disponen de lugares de encuentro que pueden utilizar para conversar y cerrar sus acuerdos; aunque el servicio está informatizado y todo se puede hacer por videoconferencia 3D. Los orientadores, prospectores e intermediadores son virtuales, aunque todavía se mantienen algunos en su trabajo para ayudar a los trabajadores rezagados que aún necesitan ayuda para incorporarse a las autopistas.

La estructura física del edificio está compartida con la universidad y un buen número de centros educativos. Las autopistas profesionales y del empleo son mixtas, compuestas por una jerarquía nodal de servicios públicos de empleo, universidades, corporaciones empresariales. Todas convergen en un Fab Lab de última generación con tecnología 4D, un ecosistema social complejo ideal para la inmensa mayoría de trabajadores que son agentes libres (knowmads), y se organizan para diseñar y ejecutar proyectos económicos, laborales y sociales de todo tipo.

A su vez las autopistas están interconectadas internacionalmente, de hecho el sistema tecnológico es mundial, su masa social es superior a los  2.000.000.000 de personas.

En los nodos intermedios de las autopistas están las entidades financieras y de capital, cuyos recursos han pasado a ser abundantes. Las modalidades de financiación que triunfan son fórmulas evolucionadas del viejo crowdfunding. Las personas que cultivan  su crédito y reputación desde el sistema educativo o desde cualquier actividad profesional o social, no tienen problemas para armar proyectos o integrarse en ellos y conseguir financiación.

Las autopistas están jalonadas de espacios virtuales para la creatividad y la innovación, donde cualquier usuario puede trabajar sobre anomalías globales (AG) en cualquier campo (medio ambiente, alimentación, salud …), pudiendo formar equipos o agregarse a otros ya formados en función de sus créditos, reputación, competencias genéricas y específicas…”


“….Un estruendo al fondo de aquél bullicio hizo reaccionar al joven Patrick y buscar a su amigo Douglas ante el temor de una avalancha humana que hiciera estallar por los aires aquélla hiperrealidad. Este año, el Multiplayer World Congress, organizado por la Universidad de Stanford, estaba especialmente abarrotado de gente que con sus conectores había acudido allí desde múltiples lugares del globo. Sinceramente, pensaba, cada vez resulta más insoportable en este tipo de eventos multitudinarios la saturación de contenidos y el exceso al que llega la sobreexposición publicitaria, en un monumental alboroto más propio de las grandes ciudades del pasado. Patric encontró con la mirada a su amigo, que había apagado ya su traductor simultáneo, y le hizo un ademán de despedida. Instantáneamente entonces, tras desenlazar su conector, volvió a la auténtica realidad en la que se encontraba: bajo una encina en mitad de la dehesa. Reaccionó rápido, tomó su bicicleta hasta alcanzar su cómoda casa en el pueblo, recorriendo apenas dos kilómetros por la antigua cañada. Tenía que tomar su coche autónomo y viajar hasta Madrid, pues los servicios de ciberseguridad de su empresa habían detectado suplantación de identidad en varias de las últimas reuniones virtuales, por lo que en esta ocasión exigían una reunión presencial, y a Extremadura no había llegado aún el Hiperloop. Sería un placer abrazar y estrechar la mano de sus colegas en un choque de realidades corporales. Viajará solo, pero al menos durante el camino podrá tumbar su asiento y descansar un rato….


No, no es una película de ciencia ficción, ni nos hemos trasladado al siglo que viene. Es tan solo una realidad pensable e imaginable que se encuentra a la vuelta de la esquina. Sin que nos hayamos dado cuenta, la presión del mundo moderno nos ha hecho participar de unos mismos patrones culturales que se han extendido como una mancha de aceite por el mundo rural tanto como por el mundo urbano, de manera que cada vez más la dicotomía rural-urbano se reduce a unos cuantos aspectos de “fisionomía”. Y es precisamente eso, la fisionomía, la apariencia y el aspecto de las cosas que se encuentran a nuestro alrededor, la que sufrirá una mayor transformación a través de los mundos virtuales con los que ya estamos construyendo el futuro…” (El autor de éste último relato es Manuel Bautista, Director Gerente de ADISMONTA).

Son sólo botones de muestra, necesitamos que cada persona que tiene una responsabilidad elabore su relato y haga el ejercicio de responder a la pregunta ¿qué Extremadura sueño para 2050? Y luego que cada una de las personas anónimas que formamos la comunidad nos demos permiso para escribir el nuestro, cuantos más mejor. Sueños todos que puedan sumarse  a un lugar visible en Internet, un espacio donde se premie constantemente a las mejores ocurrencias, a las más atrevidas, a las más comprometidas, a las más disruptivas.

El futuro no ocurrirá tal y como lo imaginamos, pero para construir un futuro poderoso necesitamos el ejercicio de imaginarlo con emoción y ambición. Las cosas se crean tres veces, en tres momentos: primero en la mente, luego en las conversaciones sociales donde nos comprometemos y coordinamos para que ocurran, y finalmente en la acción.

Realmente, las historias del futuro que acabo de contar son cuentos, pero lo más sorprendente es que muchas de las tecnologías para hacerlos realidad ya están disponibles. Si no hacemos que ocurran esos cuentos en Extremadura u otros parecidos de mayor calado, es porque no nos ponemos a trabajar en ello, porque no nos atrevemos a hacerlo.

Alguien podría decir que esto son utopías, claro que sí. El presente que tenemos hoy es como es, porque otros inventaron relatos utópicos en los que imaginaron un mundo mejor. Definitivamente, los humanos somos seres proféticos y utópicos, capaces de creer en cosas que no existen (Harari) y trabajar juntos para hacerlas realidad. Las personas de Extremadura no somos de una raza distinta, también podemos fabricar futuros ambiciosos cooperando.

Seguro que también habrá otros que piensen que el futuro será negro, que todo irá a peor y que Extremadura estará condenada al fracaso; cenizos y aves de mal agüero no faltarán para llamarnos con sus distopías al camino de la resignación, deberemos reconocer su mediocridad paralizante y elegir el relato al que sumarnos. En definitiva la historia nace de la lucha de relatos contrapuestos.

Ahora te toca a ti escribir la Extremadura que sueñas para 2050, es la mayor contribución que puedes hacer a tu comunidad y a ti mismo.

Algunos rasgos que son tendencia y formarán parte de las realidades del futuro.

Cambios en la filosofía y en las forma de vernos a nosotros mismos.

El cambio civilizatorio al que asistimos necesita un nuevo entendimiento del ser humano, una ruptura en toda regla con la tradición metafísica que ha dominado nuestro pensamiento en los últimos 25 siglos, y nos ha condenado a una visión reduccionista del ser humano como realidad acabada, eterna e inmutable; un movimiento que surge con Parménides y de ahí pasa a Sócrates, Platón, Aristóteles, la Escolástica… Cuyo dictado filosófico nos coloca en un callejón sin salida, una crisis existencial en toda regla que nos impide desarrollar nuestro potencial en el tiempo actual.

Un cambio cultural es necesario para producir un giro ontológico, una nueva interpretación en la que el individuo será entendido como ser inacabado y abierto al aprendizaje y al crecimiento; y por ende a la acción, el emprendimiento y el liderazgo; nuevas corrientes de pensamiento, como la filosofía del lenguaje se abrirán paso, desde un concepción del ser humano como compendio de biología, lenguaje y emociones.

Todo cambio necesita del ejercicio de mirar a nuestro interior para determinar lo que tenemos que cambiar, la tradición metafísica se ha cebado con una fuerza especial sobre la región debido a factores históricos, de ahí nace el pensamiento limitante que durante tanto tiempo ha anidado en nuestro interior generando una “voz colectiva interior” que se manifiesta en los mantras presentes en nuestras conversaciones sociales: “yo soy así, el mundo es así, así son las cosas, es muy difícil, yo no puedo …”.

Cambios culturales en las formas de relacionarnos y conversar.

La deriva actual de las comunicaciones, las redes sociales e Internet nos sitúa en una nueva cultura presidida por la adquisición de nuevas competencias que hemos reunido en el Modelo 6-9. Nacerán nuevos espacios conversacionales fruto de la evolución de nuestras redes sociales profesionales y la nueva cultura del conversar.

Los nuevos espacios sociales (físicos y sobre todo virtuales) serán marcos de acción en torno a la identificación de anomalías, enfoque a problemas globales (oportunidades), elaboración de prototipos y soluciones, creación de ofertas y conversión de las soluciones en productos y servicios de mercado.

El cultivo de la confianza como activo principal.

El principal bien en la nueva sociedad y la nueva economía será la confianza, surgirán formas de medir la confianza y registros fiables (¿oficiales?) donde los individuos puedan validarla. La confianza será el nuevo capital y el nuevo crédito.

Modificación del estándar relacional empleador/empleado.

Hacia modelos de relación bidireccional, a través de espacios físicos, pero sobre todo virtuales. Los empleadores trasladarán necesidades y solicitudes de colaboración a los trabajadores, y éstos últimos les harán llegar posibilidades y ofertas personalizadas. El rol empleador/empleado tenderá a diluirse.

Unificación de las realidades de la educación y el empleo.

Formarán  parte de una sola realidad y unidad de acción. El aprendizaje será un proceso continuo a lo largo de la vida. La educación se enfocará al desarrollo de competencias genéricas (saberes imperecederos y no sujetos a obsolescencia).  El desarrollo de competencias específicas se revolucionará con la aplicación de la tecnología, facilitando su aprendizaje, no obstante, su carácter obsolescente obligará a todo trabajador a un aprendizaje permanente.

Asistiremos a cambios revolucionarios en el modelo actual de escuela prusiana, viviremos un cambio físico en los espacios de aprendizaje con la desaparición de los muros, barreras artificiales y la integración en los entornos, contemplaremos la emergencia de una educación personalizada, centrada en los talentos de niños y niñas, conjugada con la potenciación de sus formas diferentes de inteligencia. Se trabajará desde las etapas iniciales para descubrir la pasión, y en torno a ella se construirá un itinerario de aprendizaje personalizado en base al proyecto vital de cada persona.

Obsolescencia del ordenamiento legal.

El movimiento expansivo global convertirá en obsoletas las legislaciones y normativas actuales, los cambios radicales en la infraestructura arrastrarán nuestro ordenamiento legal, llevando a una crisis sin precedentes a nuestras instituciones, modelos de gobernanza e instituciones (organismos reguladores, instancias gubernamentales, organizaciones sindicales y patronales…). Conceptos como el contrato de trabajo, relaciones laborales, formas de remuneración, espacio de trabajo…; evolucionarán con rapidez y configurarán un escenario contractual y colaborativo nuevo.

Cambios en el modelo organizacional.

Asistiremos a una mortalidad del modelo de organización vertical y sus viejos modelos de liderazgo, dirección y gerencia; sucumbiendo ante la necesidad de adaptarse al nuevo concierto; su desaparición creará grandes vacíos de poder y oportunidad, que serán ocupados por otras nuevas, más flexibles, con más capacidad de escucha, más enfocadas a sus clientes, con una alta capacidad para diseñar futuros, establecer relaciones, aprender… La cultura CO arrasará por completo (coliderazgo, corresponsabilidad, cogestión, confianza…). Veremos un cambio profundo en los estándares de poder y autoridad y una crisis institucional.

El desarrollo tecnológico nos convertirá en seres ubicuos.

Interconectados con otras mentes, multiplicará exponencialmente nuestro potencial de desempeño sobre la base de nuevas competencias.

Para crear la Extremadura del 2050 debemos tener el coraje para imaginarla con ambición,  construir los relatos que nos guíen y ponernos manos a la obra. Los recursos para hacerlo ya están presentes en el sistema, únicamente se necesitan voluntades para conjugarlos. ¡Lo podemos hacer juntos!

CAPÍTULO XII.
UN VIAJE MÁS ALLÁ DEL 2050 PARA AMPLIAR NUESTRO HORIZONTE DE MIRAS. HACIA LA ERA DE LA DESMATERIALIZACIÓN.

2050 está muy cerca, miremos más allá para ampliar aún más nuestro horizonte.

Para ello vamos a tomar algunas fechas de referencia en las que según los expertos se alcanzarán una serie de hitos relevantes (singularidad tecnológica, telepatía, longevidad…); lo vamos a hacer en torno a la invención de relatos que recreen ese momento, un ejercicio sobre el que imaginar los escenarios inéditos que se abren para Extremadura.

16 de enero de 2099: “… son las 9 de la mañana, ayer estuve seleccionando el nuevo cuerpo biónico que voy a habitar los próximos años, siguiendo mis indicaciones, los ingenieros han hecho un trabajo impecable, solo mejoraría un poco los pómulos, pero a pesar de ese matiz voy a ser un tipo realmente guapo, ya solo queda el último paso, cuatro largas horas para trasvasar todos mis recuerdos y conciencia a la nueva carcasa, estoy deseando estrenar mi nuevo cuerpo y sorprender a mis amigos…”

¿Seremos ya una civilización inmortal? Aunque está predicción no se cumpla, lo que sí es seguro que la hibridación ser humano/máquina será una realidad. ¿Llegaremos a perder totalmente nuestra dimensión material? Hay científicos que así lo afirman ¿Te imaginas las consecuencias filosóficas, sociales y económicas que tendrá todo esto?

Marzo de 2063: “… formo parte del equipo de implementación para la comunicación telepática, un proyecto social para la cooperación que permite instalar el software cerebral para la comunicación telepática a las últimas comunidades terrestres que aún tenían el lenguaje verbal como base de la comunicación. La telepatía ha permitido multiplicar por mil la productividad humana mejorando los procesos de interpretación y coordinación de acciones…”

¿Seremos ya seres empáticos y telepáticos donde el lenguaje verbal será una forma de comunicación primitiva? ¿Te imaginas cómo cambiará nuestras vidas y nuestra efectividad personal? ¿Las oportunidades que nos brindará? Si estás en la universidad a qué esperas para crear equipos y comenzar a liderar este cambio?

Mayo de 2084: “… cierran los últimos laboratorios de fabricación de órganos humanos, una tecnología ya obsoleta que ha pasado a la historia, sustituida por los nuevos medicamentos que programan y retrotraen la vida celular a la edad elegida por la persona. Una solución para los nostálgicos y frikis que todavía les gusta habitar el cuerpo con el que nacieron…”

El avance de la biotecnología y su convergencia con las tecnologías Nano, Info y Cogno, creará formas de inmortalidad “a la carta” ¿Qué situaciones y posibilidades nuevas traerá?

Junio de 2093: “… listo para la fase experimental el primer artefacto humano que se teletransportará a X3PL200, el planeta con vida detectado en Andrómeda…”

¿Estaremos en la antesala de la era cuántica, los desplazamientos cuánticos y los ordenadores cuánticos? Una nueva era para los desplazamientos y los viajes, una nueva relación con el universo y un paradigma disruptivo que cambiará la mirada y el pensamiento de la humanidad. La computación cuántica es una ola que comienza a tomar cuerpo ¿Qué haces que no te subes a ella?

Para algunos de los acontecimientos que he recreado, te parecerán fechas  aún muy próximas, sin embargo algunos de los expertos de la Singularity University, retrotraen aún más algunas de ellas.En el camino tendremos que resolver problemas más peregrinos: revertir el cambio climático, resolver nuestros conflictos éticos y morales, liquidar nuestras viejas organizaciones y crear otras nuevas, actualizar la realidad del trabajo y sus relaciones consuetudinarias, sellar una alianza duradera entre civilizaciones, crear un nuevo contrato social desde un nuevo desarrollo institucional… ¿Te parece poco trabajo el que tenemos por delante? No esperes a que venga a hacerlo el presidente o el ministro, todos estamos concernidos a ser protagonistas para encarar los nuevos desafíos y Extremadura puede jugar un papel.Es evidente que las tecnologías Bio, Nano, Info y Cogno, van a tener un gran protagonismo, desde un avance imparable en su proceso de convergencia. Pero que los amantes de su trabajo no tengan pena, se necesitarán creadores en todas las disciplinas, psicólogos, abogados, poetas, coaches de personas y robots… Y sobre todo, emprendedores, líderes y  formuladores de nuevas preguntas.Quién sabe si en el horizonte de 2100 ya estemos enfrentando interrogantes acerca de cómo comunicarnos con la conciencia o la energía de alguien que murió hace siglos, quién sabe cuáles serán las preguntas. Lo único cierto es que las buenas preguntas serán las que nos permitan seguir avanzando como especie (como así ha sido hasta ahora).Si pusiéramos las herramientas y la emoción a nuestros jóvenes para abrirles el espacio y convertirles en protagonistas del presente y el futuro, crearíamos el estado de ánimo para acelerar el proceso histórico que nos lleva a un mundo apasionante y lleno de posibilidades para todos. Pasaríamos a ser una región que inventa su futuro, no que espera a que el futuro llegue para habitarlo.

Extremadura en la era de la desmaterialización.

Descorporización, inmaterialidad, bits, ubicuidad, dimensión  cuántica… Vivimos una ascendente donde lo físico y tangible y está siendo sustituido por lo inmaterial e intangible. La virtualidad que es un rasgo común en la deriva civilizatoria que estamos construyendo, acabará por proporcionarnos una existencia individual basada en ceros y unos. En el futuro seremos una especie sin cuerpo o al menos que episódicamente habita y cambia de cuerpo. Todos nuestros mundos avanzan en un proceso imparable de virtualidad y desmaterialización, un proceso que se acelerará en la transición cuántica. La cuestión es: ¿Cómo nos vamos posicionando desde Extremadura para jugar un papel en las posibilidades que se abren?

El dinero, el trabajo, las reuniones, las conversaciones, las comunicaciones, el sexo, los servicios, la atención médica, el ocio, la educación, el juego… Es solo un botón de muestra de cómo lo virtual está sustituyendo a lo físico, y cómo todo este movimiento está avanzando inexorablemente a la sofisticación.

De hecho el consumo avanza de manera imparable a la compra de experiencias memorables, una evolución de los productos a los servicios y de los servicios a las experiencias. Los servicios presenciales tradicionales están siendo sustituidos por la computación. Y así evolucionan las actividades humanas en todas las esferas.

El futuro de la humanidad se encamina hacia la pérdida de la parte física de las cosas y del propio ser humano, estamos construyendo realidades que se replican en soportes virtuales y a esa lógica no escapa el ser que las crea.

Ya estamos en la senda  de crear reproducciones de nuestras propias mentes, un proceso en el que vamos a superar nuestra dimensión química y física para convertirnos en criaturas cuánticas, y liberadas de nuestra frágil realidad corporal, nos convertiremos en seres ubicuos preparados para expandirnos por el Universo.

Mucho es el camino que nos queda por recorrer, comenzando por la sustitución del agotado paradigma científico actual, con el que no podemos dar respuesta a muchos de los retos planteados (los postulados científicos actuales no nos permiten conseguir los deseos que excitan nuestras mentes). El paradigma naciente se enfrenta a cuestiones como la inmaterialidad y la superación de la naturaleza física y química de las cosas.

La neurociencia y sus conexiones con la biotecnología, nanotecnologia y la computación, ya están trabajando en el desarrollo de dispositivos virtuales de almacenamiento que sean réplicas de nuestro cerebro donde poder migrar nuestra mente (recuerdos, conciencia, emociones, conocimiento…). Todo esto está en fase muy embrionaria pero marca una tendencia imparable que nos da pistas de por donde irá la expansión de nuestros mundos.

Hasta que “las tecnologías de la inmaterialidad” afinen sus trabajos en las nuevas industrias, cometerán errores, los primeros  artefactos serán caros y básicos; los primeros mundos virtuales serán un poco burdos, las primeras copias que realicemos de nosotros mismos serán defectuosas, yéndose al carajo algunos de los pioneros que realicen la primera migración (al igual que lo hicieron muchos marineros, exploradores y astronautas cuando decidieron adentrarse en la conquista de nuevos mundos).

Pero estamos ya en una espiral imparable de desmaterialización, de pérdida de la forma e identidad física. Solo así podremos desplazarnos a otros mundos, recorrer distancias abismales, adquirir una naturaleza cuántica y convertirnos en seres ubicuos.

La inmaterialidad no ha hecho nada más que comenzar y está aquí para quedarse, en un proceso de perfección, sofisticación y perpetuación en todas las facetas de la vida. No podemos adivinar el futuro, pero esta es su trayectoria imparable. En poco tiempo existirá una nueva humanidad, en su inicio marginal, pero que se irá abriendo paso de manera rápida en nuestra cotidianidad de seres corporales antiguos, la hibridación ser humano/máquina no tiene vuelta atrás.

Existen proyectos de prestigiosas universidades e iniciativas privadas que ya están trabajando en trasladar la mente humana a una computadora y cuando eso se consiga, será posible hacerlo a cualquier otro dispositivo (robot humanoide), una solución menos “evolucionaria” para aquéllos nostálgicos de su cuerpo (materialidad); aunque ya puestos, una vez que elijamos cuerpo, mejor el de Brad Pit o Angelina Jolie que la imperfecta carcasa que habitamos la mayoría.

Para el doctor Ken Hayworth (neurocientífico del Instituto Médico Howard Hughes en Virginia) que está centrado en el proyecto de trasladar su propia mente a una computadora,  la dificultad reside en las conexiones neuronales. Según él, la clave está en el conectoma (mapa de conexiones neuronales que codifica toda la información y nos hace genuinos a cada uno), aunque es algo de lo que no tenemos plena seguridad, pese a ser la línea de investigación más plausible.

Nuevamente, con cada respuesta que vamos dando a las preguntas trascendentales, irremediablemente vienen un cúmulo de nuevas preguntas que en lugar de aliviar nuestra presión existencial, vuelven a excitar nuestra mente y a lanzarnos a una frenética búsqueda sin fin (¿qué es el alma? ¿Y la mente? ¿Dónde está la química del amor? ¿Dónde reside el sentido de la belleza? ¿Y del odio?…).

El puzle que tenemos que componer para alcanzar la inmaterialidad plena es extraordinariamente complejo, como en su día fue levantar del suelo el primer avión, pero ese paso fue necesario para que la especie humana pudiese visitar todos los planetas del sistema solar e incluso poner una nave no tripulada en el espacio interestelar. Todo  reto es cuestión de que como monos inquietos que somos, nos lo propongamos. No hay fuerza más imparable que la voluntad humana, y ya hay pioneros que han dado el primer paso, la única duda es la fecha de materialización de nuestra inmaterialización; los más entusiastas lo sitúan en unas décadas, los menos optimistas lo ven más lejano, lo que alberga pocas dudas es que ocurrirá.

Desde mi propia consideración creo que el proceso será más largo (tal vez de un siglo) para alcanzar un estándar óptimo de los primeros seres inmortales inmateriales, un hito que se conseguirá cuando se complete el primer clon que grite emocionado desde el ordenador: ¡soy yo! Una vez que haya ratificado que está ahí con todos sus recuerdos, sus amores, su alma, sus miedos, su carácter y hasta con toda su “mala leche”.

La creación de mundos y realidades inmateriales que serán la base de nuestra economía, relaciones y aprendizaje, camina mucho más rápida, de hecho ya convivimos en el primer estadio de la civilización inmaterial; y es ahí donde ha de hacer su apuesta Extremadura para crear nuevas experiencias memorables para el mundo.

La deriva histórica en la que estamos va a remover por completo nuestros postulados filosóficos y bases del pensamiento (¿qué es la mente? ¿Qué es alma? ¿Y la conciencia? …). Volverán de nuevo a nuestra mente las interrogantes kantianas: ¿Qué puedo saber? ¿Qué debo hacer? ¿Qué me cabe esperar? ¿Qué es el hombre? En el momento que vamos a dar un salto existencial sin parangón hacia la inmaterialidad, en una evolución imparable que no sabemos adónde nos lleva, abriendo un espacio nuevo para reformular y reconducir nuestras antiguas disciplinas donde residía el conocimiento y la conducta humana (filosofía, ética, religión, derecho, medicina, historia…).

A mí me encantaría algún día pasar de mi versión física a virtual (lo digo por si algún centro de investigación necesita un conejillo de Indias); aunque me gustaría que la tecnología estuviese un poco más avanzada y el entorno virtual en el que fuera a vivir tuviera ya algunos “extras” (recreación de paisajes naturales con todos los detalles, conector universal, sala familiar, agujero de gusano…). Que me permitiera organizar mi tiempo (bueno, tiempo es un decir, porque ya no existiría ese concepto como lo entendemos ahora): por la mañana paseo por la dehesa en el mes de abril con los aromas a poleo de agosto y sonido de las grullas de diciembre… Luego comida virtual con la familia aderezada con torta del Casar…  Conexión para planificar tareas con los colegas de Latinoamérica… Ejercicio virtual aeróbico con descarga de dopamina… Y por la tarde (bueno es un decir también porque realmente no hay tardes), unas dosis de adrenalina y visita a las colonias de Alpha Centauri…

De hecho, algunos mundos virtuales del relato utópico anterior ya los estamos creando, son tecnologías e industrias dispersas en diferentes campos, que cuando converjan, nos fabricarán realidades complejas e invasivas en todos los dominios, de hecho, son la base de la nueva Economía de la experiencia (Pine y Gilmore). Para avanzar rápido sólo tenemos que poner a trabajar juntos a equipos y disciplinas que lo están haciendo por separado (neurocientificos, programadores, creadores de experiencias virtuales, diseñadores de videojuegos…). Ese es el mundo de productos y servicios nuevos donde los jóvenes de la región han de ocupar ya su tiempo para inventar sus trabajos y formas de vida.

El horizonte que se abre ante nuestras miradas es retador, cuando parecía que teníamos todas las respuestas vuelven a cambiar las preguntas, el caso es que ya estamos abordando desafíos inimaginables hace unas décadas: ¿Necesitaremos comer en el futuro y seguir consumiendo recursos finitos del Planeta? ¿Podremos viajar sin fronteras espaciotemporales? ¿Habremos alcanzado la ilusión de viajar por el Universo? ¿Seremos ubicuos e inmortales? ¿Habremos terminado con el dolor físico que nos produce nuestras imperfectas carcasas? ¿Podremos superar las principales causas del sufrimiento y  borrar recuerdos de manera selectiva? ¿Desbloquearemos los mecanismos del miedo, la resignación o el resentimiento?…

Conceptos como la existencia o la muerte cambiarán de significado. Nuestros esquemas de pensamiento se vendrán abajo y tendremos que construir nuevas identidades, narrativas y causas por las que vivir y luchar. ¿Tendremos que buscar y dar un nuevo sentido a nuestra existencia de seres que se encaminan a la inmortalidad? ¿El próximo estadio en la evolución nos convertirá en seres con capacidades expandidas a caballo entre seres humanos y dioses como sostiene Harari? Estaremos ya en una humanidad intangible llena de preguntas y conflictos nuevos.

¿Qué derroteros tomará el futuro? No lo sabemos, es posible que durante mucho tiempo conviva un mundo de seres físicos y virtuales, es posible que se peleen entre ellos, quizá la vida virtual-inmaterial se convierta en una dimensión existencial nueva para las élites del mundo… Lo que sí ha venido para quedarse es la progresión acelerada a la desmaterialización.

Y además ¿qué constituye al mundo? ¿El mundo qué es, energía o materia? Los últimos descubrimientos de la física parecen converger con las bases de la filosofía oriental en torno al origen inmaterial del mundo: el mundo es energía, la energía crea la materia (Higs), cuestión que relega a la materialidad a una forma “impura”, subsidiaria e inestable de la dimensión energética. La fuerza de la creación universal nace del verbo (¿conciencia?), “primero fue el verbo” es un mensaje presente en muchas cosmogonías si penetramos en ellas desde la hermenéutica. El observador crea el mundo, luego el mundo existe en cuanto un observador da cuenta de él.

Estamos dando un salto descomunal en el proceso de hominización, equiparable a todo lo recorrido en 7 millones de años en una fracción insignificante de tiempo. Pero eso no contribuye a apaciguar nuestra mente, más al contrario, los futuros nuevos que inventamos, nos abren a su vez más incertidumbres y nos traen preguntas aún más retadoras.

La inmaterialización es un proceso que nos coloca en una existencia más esencial, que nos eleva hacia una nueva categoría donde está presente el relativismo, chocando con la intransigencia de los fundamentalismos ideológicos y religiosos de nuestro tiempo que seguirán poniendo palos en las ruedas al progreso global.

En todo caso, hemos de interiorizar esta deriva civilizatoria para rediseñar nuestra posición en el mundo, desde el liderazgo, el emprendimiento y la construcción de una nueva educación que se hagan cargo de las nuevas realidades subyacentes en aras a la construcción de un mundo más rico, justo y solidario. Y todo esto ha de servir de guía para impulsar nuestra acción colectiva como región hacia un mundo completamente nuevo que nos exige un replanteamiento radical de nuestras estrategias y planes de futuro.

Continuará.

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