Historia del futuro de Extremadura. Extremadura 2050 de espectadores a protagonistas del cambio. (Capítulo 5 de 6)

CAPÍTULO 8.
EL MUNDO DEL TRABAJO. PREPARANDO A LA REGIÓN PARA LOS DESAFÍOS DEL TRABAJO Y DEL EMPLEO.

Un horizonte del trabajo y el empleo para Extremadura.

Si no somos capaces de predecir la evolución de la economía en los próximos 10 meses, difícilmente vamos a adivinar los empleos y profesiones en el año 2050. Lo que sí podemos es trabajar sobre las tendencias y escenarios de futuro que hemos abordado en capítulos anteriores.

Buena parte de nuestros trabajos se verán sustituidos por robots, impactando primero en aquellos que precisan actividades físicas y después en los que requieren de funciones superiores (inteligencia), abriéndose paso de manera inexorable la inteligencia artificial a medida que nos acerquemos a la singularidad tecnológica (momento en el que la inteligencia artificial supere a la humana), fecha que científicos y prestigiosas instituciones sitúan en un horizonte corto entre 20 y 30 años.

La convergencia tecnológica de la nanotecnología, biotecnología, infotecnología, cognotecnología (NBIC) nos va a traer aspectos como el alargamiento de la vida humana (algunos prestigiosos científicos hablan incluso de la inmortalidad), la telepatía como forma de comunicación, la hibridación ser humano/máquina…

Un esfuerzo desde Extremadura las nuevas competencias de los trabajadores que constituirán la base de sus desempeños en 2050.

El trabajo dejará de ser tal y como ha sido a lo largo de la historia, el ser humano al liberarse de las tareas mecánicas y físicas, quedará disponible para el desarrollo de funciones superiores relacionadas con la creatividad y la innovación.

En paralelo, asistiremos a una transformación radical del mundo de la educación en torno a la adquisición de nuevas habilidades y competencias.

Pese a todo, no podemos prever el futuro de los empleos y las profesiones, aunque sí nos corresponde analizar sus tendencias, lo que es seguro que la mayor parte desaparecerán a medida que surgen otras nuevas. Las competencias centrales serán las genéricas frente a las técnicas o profesionales: capacidad de escucha, de hacer promesas y peticiones valiosas (ofertas), declaraciones significativas, abrir nuevos futuros desde la visión y proposición de nuevos mundos, gestión emocional, desarrollo de sensibilidad y compromiso con el mundo, impecabilidad, planeación flexible, trabajo en equipo, liderazgo… (sistema de competencias del MODELO 6-9).

Asistiremos a profundos cambios en el marco de ordenación del trabajo y su regulación legal, formas de remuneración, relaciones laborales, transformación de los roles tradicionales empleador/empleado… Una tendencia general que seguirá creciendo será la disminución de los empleadores y la invención del propio empleo por parte de los trabajadores, que dotados de las competencias referidas, serán inventores y constructores de ofertas desde Extremadura para el mundo (knowmads).

(http://juancarloscasco.emprendedorex.com/knowmads-los-trabajadores-del-futuro-que-ya-estan-aqui/).

Nuevos perfiles profesionales del mundo del trabajo que viene. Su repercusión en Extremadura.

En los próximos años vamos a asistir al desarrollo de nuevos trabajos para hacer frente a los enormes desafíos que enfrentan nuestros mundos. Perfiles que se desarrollarán en diferentes sectores y actividades.

Sobre la base de las competencias genéricas que se abordan desde el MODELO 6-9, se desarrollarán nuevas habilidades desde la flexibilidad y el cambio permanente.

Todos los perfiles que describimos tendrán su espacio de trabajo en los gobiernos, administración, educación, empresas, organizaciones…

  • Embajadores de mundos: personas con una visión panorámica de la expansión del cambio que trabajen la apertura mental y el desarrollo de nuevas posibilidades para desarrollar a las personas y las organizaciones.
  • Exploradores y expedicionarios del cambio: recreadores de escenarios de futuro y anticipadores y creadores de tendencias.
  • Provocadores del cambio: generadores y articuladores de nuevas ofertas.
  • Guías del cambio: personas que ayudarán a reinventarse y acompañarán a otras en el rediseño de sus profesiones e identidades.
  • Agentes glocales: facilitadores para conectar las actividades locales con el contexto global.
  • Analistas del cambio: observadores de quiebres e inflexiones en todos los dominios (consumo, relaciones, tecnologías…) para anticiparse y sacar ventaja de los mismos.
  • Colonizadores del cambio: optimizadores que generan aplicaciones rápidas del cambio de mundos, diseñando bienes y servicios a partir de las disrupciones.
  • Desmanteladores de espacios físicos: el cambio impone el desmantelamiento de infraestructuras y modelos de producción obsoletos desde la óptica de la economía circular.
  • Diseñadores de sistemas de economía circular:en todas las facetas de la vida y la producción humana.
  • Desmontadores de pensamiento viejo: personas que ayuden a desinstalar pensamiento, hábitos y esquemas mentales (desapeendizaje) a personas y organizaciones.
  • Mentores del cambio: acompañantes en el proceso de transformación personal al nuevo paradigma.
  • Desmanteladores del sistema educativo: especialistas en el rediseño global de la educación desde un cambio paradigmático radical (rediseñadores del currículo, tecnologías, profesionales, contenidos…).
  • Ingenieros sociales: especialistas en el diseño de arquitecturas sociales y plataformas para desarrollar equipos, redes, alianzas, espacios de colaboración globales, nuevas empresas, nuevas organizaciones…
  • Gestores del conocimiento: analizan las necesidades y déficits del conocimiento en los sistemas y proporcionan “conocimiento a la carta”, transforman los datos e información en conocimiento.
  • Reguladores del cambio: nuestros sistemas legales y normativos saltarán por los aires y precisarán de personas capaces de trabajar con gobiernos y organizaciones para crear regulaciones que hagan posible que el desarrollo científico y tecnológico se proyecte al progreso global.
  • Filósofos: capaces de proyectar nuevos paradigmas, formular nuevas preguntas, dotar de sentido a la existencia…

Nuevos trabajos y profesiones. Una perspectiva global para su proyección regional.

A continuación vamos a analizar los principales sectores para el crecimiento del trabajo y actividad humana:

Transportes y comunicaciones, asistiremos a una revolución del transporte, tanto físico (medios de transporte, redes, infraestructuras, fuentes de energía …), como virtuales (conectividad total, Internet de las cosas, telepatía…).

  • Fabricantes de vehículos y naves no tripuladas (automóviles, aviones, drones…).
  • Desarrolladores de transportes con energías limpias.
  • Ingenieros de tráfico.
  • Diseñadores de software para sistemas de transporte y desplazamiento global.
  • Logística del reparto con vehículos no tripulados y drones.
  • Expertos y Desarrolladores de soluciones en comunicación telepática.
  • Etc.

Aprovisionamiento, gestión y conservación del agua, como recurso crítico.

  • Cosechador de agua atmosférica.
  • Depurador y descontaminador de aguas.
  • Gestor del uso sostenible del agua.
  •  Desarrollador de tecnologías sostenibles para la desalinización.
  • Etc.

Economía circular en todos los ámbitos de la vida y la actividad humana.

  • Ingenieros de conversión de residuos en materia prima.
  • Desarrolladores de sistemas de energía limpia.
  • Desmanteladores de sistemas obsoletos y rehabilitación de espacios.
  • Ingenieros de reisisliencia.
  • Etc.

Biotecnología. Diseño y rediseño de la vida en todos sus órdenes.

  • Ingenieros genetistas (humanos, animales, vegetales).
  • Impresión 3D (industria y fabricación personalizada) de todo tipo de objetos (biológicos y no biológicos).
  • Especialistas en la fabricación de impresoras de todo tipo de objetos y materiales (metales, madera, plástico…).
  • Impresión de órganos humanos.
  • Impresión de comestibles y platos preparados.
  • Impresión y fabricación de edificios y otras construcciones.
  • Etc.

Los datos como materia prima, Big Data, gestión del conocimiento desde los datos y la información para crear valor.

  • Recolector de datos.
  • Gestor de datos.
  • Servidor de datos para toma de decisiones.
  • Etc.

Desarrollo de las energías limpias, almacenamiento y distribución.

  • Desarrolladores  de nuevos sistemas y tecnologías.
  • Instaladores y mantenedores de sistemas.
  • Etc.

Medicina, salud, biología.

  • Genetistas.
  • Diseño genético de seres humanos, animales y plantas.
  • Diseño de nuevos alimentos.
  • Producción de carne en laboratorio.
  • Nanorobots para tratamiento de enfermedades.
  • Fabricantes de prótesis.
  • Fabricantes de órganos humanos.
  • Etc.

Educación, en este campo hay un gran trabajo atrasado por hacer, tras los desmanteladores de sistemas educativos será necesario el concurso de muchos especialistas.

  • Desmanteladores de universidades, escuelas y centros educativos.
  • Expertos y asesores en el diseño de nuevos sistemas e instituciones educativas.
  • Diseñadores de nuevos planes de estudios y carreras.
  • Desarrolladores de herramientas, tecnologías y contenidos.
  • Guías para el aprendizaje, embajadores de mundos, entrenadores y mentores.
  • Etc.

Servicios sociales y tercera edad, hasta que resolvamos el problema del envejecimiento mediante la re programación celular y otras técnicas.

  • Gerontólogos y servicios especializados para personas mayores.
  • Especialistas en envejecimiento.
  • Especialistas en revertir el envejecimiento.
  • Especialistas en servicios de ocio.
  • Etc.

Desmanteladores de industrias, sistemas y organizaciones. El salto exponencial que estamos produciendo como civilización es tan grande que tendremos que desmantelarlas y construir otras nuevas.

  • Desmanteladores de la industria fósil de la Revolución Industrial.
  • Desmanteladores de los servicios públicos de empleo.
  • Desmanteladores de los servicios de salud.
  • Desmanteladores de sistemas productivos ineficientes.
  • Desmanteladores de viejas instituciones y agencias de gobierno.
  • Etc.

Toda esta relación no es nada más que un botón de muestra de la transformación profunda del trabajo a la que estamos asistiendo y vamos a ver en los próximos años. Los cambios que trae la convergencia tecnológica NBIC no han hecho más que empezar y ya están transformando nuestro mundo.

A esta relación de trabajos hemos de sumarla todas las actividades derivadas de aquellas actividades donde Extremadura tiene una gran proyección y que hemos desgranado en capítulos anteriores (especialización inteligente, economía de la experiencia, Cuarta Revolución Industrial…).

El trabajo como lo conocíamos está en vías de extinción, las disrupciones serán tan grandes que la ciencia ficción nos parecerá pronto una cosa de andar por casa.

Necesitamos una nueva educación que acelere estos procesos para que el progreso global llegue a todas las personas por igual.

Desde Extremadura hemos de comenzar a hacer los cambios y llevar a cabo las políticas necesarias para facilitar la adquisición de las competencias claves para el siglo XXI a nuestra población joven, trabajadores y desempleados.

CAPÍTULO 9.
DE LA SOCIEDAD DE LOS EMPLEADOS AL MUNDO DE LOS EMPRENDEDORES. HACIA EL TRABAJO KNOWMÁDICO EN LA EXTREMADURA DEL 2050.

El fin del trabajo tal y como lo habíamos concebido hasta hoy.

El mundo del trabajo y las relaciones laborales ha sido el soporte de nuestras instituciones y civilizaciones, confiriendo sentido a la propia vida humana. El trabajo no solo es la forma de ganarnos la vida, nos dota de significado, realización personal, sentido de contribución y pertenencia…

Al desmoronarse nuestros mundos, lo hacen también las tecnologías que los originaron, las formas de producción, los empleos y las formas de trabajar.

Estamos inmersos en una transformación sin precedentes en el mundo del trabajo. En la Cuarta Revolución industrial el trabajo humano está siendo sustituido de manera acelerada por las máquinas y los robots, un momento en el que comenzamos a hablar del fin del trabajo humano (Rifkin).

El trabajador del campo, de la cadena de montaje y de la administración que realizaba su actividad de por vida, está en extinción, mientras asistimos a la emergencia masiva del trabajador móvil que cambia constantemente de trabajo al ritmo que se mueven los mundos (knowmads).

Vivimos en una profunda crisis de los trabajos y las profesiones sin que la educación sepa adaptarse a ese cambio y dar respuesta a las necesidades emergentes.

Knowmads. Los trabajadores del futuro que ya están aquí.

La gran transformación del trabajo: del knowsedentary al knowmad. Si no eres un nómada del conocimiento, piensa en cómo te puedes hacer de este gremio, pues posiblemente en poco tiempo formarás de este numeroso club. En pocos años el 40% de los trabajadores seremos knowmads y Extremadura no va a ser una excepción. Vamos a analizar las claves, habilidades, competencias y nuevo currículum para hacerlo.

El mundo laboral se está transformado radicalmente. El trabajo fijo de la Era industrial no volverá, por mucho que sus nostálgicos quieran revivirlo. Estamos en la antesala de un nuevo ordenamiento social y legal del trabajo que va a redefinir por completo nuestras formas de vida.

Del trabajo nómada al trabajo sedentario.

Con el Neolítico se produce un cambio económico en torno a la agricultura y el pastoreo, el nacimiento de las primeras ciudades, la división y la especialización del trabajo. La especie humana que llevaba 2 millones de años desplazándose de un lugar a otro y “trabajando” de todo un poco, se apoltrona en un reducido territorio y se condena a llevar una existencia rutinaria y a hacer un trabajo de por vida. Pese a la exaltación del modelo civilizatorio del Neolítico frente a la vida nómada anterior del Paleolítico, las ventajas no fueron  tantas: dominación, nacimiento de las clases sociales, explotación, opresión, dieta más pobre, más enfermedades, vida más aburrida… (Flannery y Binford).

El trabajo sedentario y fijo (que no es sinónimo de calidad de vida), sólo tiene 8000 años de antigüedad (la parte final del Holoceno), una ínfima fracción de la historia de la humanidad. Su fase álgida se alcanza en el Antropoceno (Paul Crutzen) con un impacto brutal sobre la superficie del planeta desde la eclosión de una economía depredadora sobre un modelo de trabajo masivo, especializado y en serie.

De Taylor a Drucker.

Taylor a finales del siglo XIX organiza el trabajo bajo los principios de tiempo y movimiento a través de su obra Shop Management, sentando las bases de una economía funcional bajo el trabajo estándar sobre la base de tareas repetitivas en las cadenas de montaje.

Drucker utiliza un nuevo concepto de trabajador (trabajador del conocimiento), un modelo superador del operario de la cadena de montaje, dotado de autonomía y creatividad, capaz de tomar decisiones y emprender. Pero de esta forma emergente de trabajo surgía un problema aún por resolver: ¿Cuál es el modelo de gestión del trabajador del conocimiento? Drucker murió sin dejarnos el manual para gerenciar a los trabajadores del conocimiento, al contrario de lo que había hecho Taylor para los obreros de las fábricas.

Del trabajo corporativo al trabajo social.

Drucker, Taylor y sus predecesores en la ciencia del management, entendían y circunscribían el trabajo en el seno de las compañías, lo que no podían ni imaginar era el desarrollo de una gran masa de trabajadores (agentes libres, autónomos, emprendedores, freelances..), trabajando fuera de las compañías y creando nuevas formas de organizarse y producir.

A principios del siglo XXI Asistimos al nacimiento del coworking  o trabajo colaborativo (Brouni), y con él, al desarrollo de una nueva cultura de las relaciones apoyadas en una sociedad global e interconectada (networking), una nueva forma de trabajar y hacer negocios. Una auténtica revolución, un salto de la sociedad de los empleados al mundo de los emprendedores de nueva generación que comienzan a abrirse paso de manera imparable en el mundo laboral.

La era de los knowmads.

Los trabajadores nómadas operan desde el conocimiento entendido como acción e innovación (know) y la movilidad (nómada), y constituyen la nueva clase productiva generadora de valor.

El término fue  acuñado por John Moravec para definir ese nuevo perfil caracterizado por la imaginación, la creatividad, la innovación, la capacidad para convivir con la incertidumbre, la apertura a la colaboración, y la asunción del emprendimiento y el liderazgo.

Los  knowmads se agrupan ante un problema o una oportunidad para aplicar el conocimiento y generar valor. Son gente trabajando junta de manera colaborativa, que comparten una nueva cultura (cultura CO).

El reto laboral de Extremadura: crear ecosistemas propios para los knowmads.

El conocimiento es neutro, para producir valor con él, se necesita una persona con un propósito. La mayor parte de las personas con títulos universitarios y otros certificados educativos no están preparadas para ser knowmads, pues atesoran mucho conocimiento académico pero no saben crear valor con él (no saben aplicarlo a la resolución de problemas o a la materialización de oportunidades).

Ante este panorama, los poderes públicos tienen dos alternativas: (1) reformar por completo el sistema educativo, y (2) crear ecosistemas atractivos donde los puedan desenvolverse  (empatía, complicidad, relaciones, tecnología, formación, acceso al crédito…).

Por mucho que nos empeñemos, el trabajo fijo no volverá. Si no perduran ni las grandes compañías, difícilmente van a sobrevivir sus plantillas. Los nómadas del conocimiento no tienen fronteras mentales ni espaciales. Mediante las políticas públicas podremos contribuir a frenar la huida del conocimiento transformador y retener el talento, pero sabiendo que los estándares laborales de la Era industrial son una quimera que no va a volver.

Uno de los peligros que se ciernen sobre la nueva clase trabajadora que se está conformando tiene que ver con la ética. En este momento podemos estar en una encrucijada que puede tomar una deriva hacia el trabajo mercenario “knowmercenary” (knowmads que migran de un proyecto a otro sin compromiso), o por el contrario una nueva generación de nómadas comprometidos con los desafíos de nuestro tiempo (medio ambiente, enfermedades, hambre, conflictos…). ¿Qué deriva tomará la historia? No lo sabemos, la suerte está echada. Aunque siempre tenemos un margen de acción si creamos estándares culturales y educativos ad hoc. Ese es el gran reto del presente en Extremadura: crear las políticas y directrices que generen las condiciones propicias para el desarrollo del  trabajo knowmádico.

Competencias genéricas y conocimiento.

Lo que está claro es que tenemos que comenzar a desarrollar las competencias esenciales para los nómadas del conocimiento. Según las proyecciones de Raquel Roca, para el año 2020, el 45% de nosotros será nómada del conocimiento, convirtiendo este perfil profesional en el mayor segmento de la fuerza laboral. Aunqu e considero que el proceso será un poco más lento y desigual entre bloques y países, la tendencia es imparable.

Una seña de identidad de los  knowmads es el dominio de competencias genéricas que les permiten crear ecosistemas de innovación y entornos de colaboración para trabajar en cooperación con personas de otros lugares y culturas. Un knowmad es valorado por sus capacidades relacionales y conocimiento entendido como acción/innovación. Ambos dominios le confieren ventajas competitivas respecto al resto de trabajadores.

Si descargas nuestro libro Cómo crear 1.000.000 de nuevos emprendedores en tu país (http://www.emprendedorex.com/descargas/libro-1000000-de-emprendedores.pdf), podrás acceder a una guía de herramientas para adaptarte al trabajo knowmádico.

La aceleración del nomadismo laboral se ve favorecida por un entorno tecnológico que permite la realización de las tareas de manera virtual y la ubicuidad de un mundo conectado en red.

El intercambio constante y el eclecticismo cultural propician un sistema productivo en el que se desarrollan de forma acelerada nuevos productos y servicios fruto de los procesos de co-creación y co-diseño.

Como sostiene Moravec, esta nueva forma de trabajo es un referente para pensar en la educación, de manera que los estudiantes de esta sociedad tendrán que poder aprender, trabajar, jugar y compartir en prácticamente cualquier contexto.

“En el protoparadigma 3.0 el caos y la ambigüedad asociados a los enormes cambios sociales y tecnológicos piden a gritos el resurgimiento del paradigma de aprender haciendo. De alguna manera podría decirse que estamos construyendo el futuro a medida que éste va sucediendo. Con el aprendizaje y la enseñanza colectiva y entre pares, somos responsables de ayudarnos mutuamente para identificar cuáles son nuestros elementos en el camino hacia un desarrollo personal y knowmádico” (Moravec).

Todo este movimiento va a traer consigo el desmoronamiento de nuestros sistemas educativos y la emergencia de nuevos modos de aprendizaje, como el aprendizaje invisible.

Las habilidades de un knowmad (Cristóbal Cobo y John Moravec).

No está limitado a una edad determinada.

Creativo, innovador, colaborativo y motivado.

Utiliza la información y genera conocimientos en diferentes contextos.

Altamente inventivo, intuitivo, capaz de producir ideas.

Capaz de crear sentido socialmente construido.

No solo busca acceder a la información, procura utilizarla abierta y libremente.

Creador de redes, siempre conectando a personas, ideas, organizaciones, etc.

Capacidad para utilizar herramientas para resolver diferentes problemas.

Alfabetizado digitalmente, comprende cómo y por qué funcionan las tecnologías digitales.

Competencia para resolver problemas desconocidos en contextos diferentes.

Aprende a compartir (sin límites geográficos).

Es adaptable a diferentes contextos y entornos.

Consciente del valor de liberar el acceso a la información.

Atento a los contextos y a la adaptabilidad de la información.

Capaz de desaprender rápidamente, sumando nuevas ideas.

Competente para crear redes de conocimiento horizontales.

Aprendizaje permanente y para toda la vida (formal-informal).

Experimenta constantemente TIC (colaborativas).

No teme el fracaso.

 Las competencias de un knowmad. El Modelo 6-9 (6 Dominios y 9 Niveles de excelencia).

Además de las habilidades específicas descritas por Cobo y Moravec, vuelven a ser esenciales las competencias agrupadas en el Modelo 6-9: 6 Dominios transversales (escuchar, declarar, afirmar, enjuiciar, pedir, prometer). 9 Niveles de excelencia: dirección, relaciones internas, relaciones externas, trabajo, aprendizaje, renovación, emocionalidad, planificación y evaluación.

La cuestión es: ¿Cómo incorporamos en masa las nuevas competencias a la población extremeña? Y sobre todo, cómo empezamos a hacerlo desde el sistema educativo y los programas públicos de formación y empleo.

Las empresas que crean valor buscan knowmads colaboradores.

Y para eso se relacionan y crean alianzas diferentes con los nómadas del conocimiento, aflorando a su vez un nuevo estilo de “knowmad-businessman”, un modelo que va a reformular globalmente la relación empleador/trabajador, y con él los arcaicos y letales servicios públicos de empleo.

La especie humana después de ser nómada, e instalarse unos milenios en la vida sedentaria, parece que ha vuelto a retomar sus orígenes. Y eso no es malo, no es para desazonarse, porque trae grandes oportunidades, y además está en el recuerdo genético de nuestra propia biología.

En estos momentos necesitamos líderes que estén a la altura del momento histórico en el que vivimos, agradeceríamos un discurso sincero que nos transmitiera el siguiente mensaje: “el trabajo fijo no va a volver, nos equivocamos cuando prometimos más empleo fijo. Estamos en la era de los trabajadores nómadas, y esta situación es irreversible y nos abre posibilidades. Vamos a emplearnos a fondo para crear el máximo número de oportunidades para los trabajadores en ese nuevo escenario, y en paralelo generaremos ecosistemas, legislaciones  y marcos regulatorios para una distribución equitativa de las oportunidades y la riqueza…”.

Y a nosotros, no nos queda otra que aprender a mirar el mundo de manera más abierta y adquirir competencias genéricas que no están en nuestra base académica para adaptarnos a la nueva realidad.

Necesitamos empezar ahora a construir la fuerza laboral de la Extremadura del 2050, aceptando que no sabemos los empleos, profesiones y actividades que habrá; pero siendo plenamente conscientes que las competencias claves de las personas serán la creatividad, la innovación, el emprendimiento y el liderazgo.

CAPÍTULO 10.
UNA REVOLUCIÓN CULTURAL BASADA EN LA RECURSIVIDAD QUE NOS CONDUZCA A UNA EXTREMADURA LÍDER EN EL 2050.

Para construir una Extremadura líder en 2050 necesitamos una nueva cultura recursiva.

Reconocemos la capacidad de algunas personas para identificar y etiquetar recursos, establecer relaciones entre ellos  y ponerlos en juego en torno a un propósito. En un contexto de caos son capaces de establecer patrones. Esas personas han desarrollado una capacidad para enfocarse en la creación de valor y la proyectan en todas las facetas de la vida. Es la base de una nueva cultura para enfrentar con éxito los desafíos de Extremadura en el horizonte de 2050.

Todo los recursos que el ser humano necesita para colonizar nuevas galaxias, vencer al cáncer, prolongar la vida humana, crear nuevas formas de vida, terminar con el hambre y la pobreza o superar los conflictos bélicos… así como todos los objetivos de la región que hemos esbozado en los capítulos anteriores; están presentes en el sistema, lo único que necesitamos para superar esos desafíos es aprender recursividad, es decir, la capacidad para fijar retos y metas, identificar los recursos críticos para lograrlo, habilidad para conjugarlos y la voluntad y el coraje para hacerlo.

Hasta ahora habíamos admitido la existencia de 5 sentidos con los que nos relacionamos y construimos nuestro mundo, sin embargo todos sabemos que hay más sentidos, por ejemplo, el sentido del equilibrio o el sentido de la intuición. Éste último nos permite establecer patrones en torno a un conjunto de fenómenos sin conexión aparente, aportándonos una base “no científica” para tomar decisiones. Intuición y recursividad son dos sentidos emparentados pero diferentes.

En un mundo en cambio permanente, la recursividad será un sentido tan importante como el de la vista o el oído para desenvolvernos en la nueva y compleja civilización en la que ya hemos entrado, especialmente en la cosa de la creatividad, la innovación, el emprendimiento, el liderazgo, la dirección y la gerencia (management).

Realmente el concepto de recursividad tiene que ver con las matemáticas y la computación (algoritmo recursivo es aquel que expresa la solución de un problema en términos de una llamada a sí mismo). Aplicado al dominio de la acción y la transformación, sería la capacidad por la que tomando los elementos presentes en el entorno del sujeto se puede crear abundancia mediante la llamada y la recurrencia de los elementos a sí mismos y entre ellos. Por ejemplo, en el entorno de la empresa, un individuo recursivo en un entorno de recursos “escasos” puede crear una gran empresa desde su conjugación a través de la facilitación de llamadas entre ellos. Por contra, un individuo no recursivo en un entorno de recursos abundantes puede generar el efecto contrario. Por consiguiente, la producción de valor en todas las facetas del ser humano está en la recursividad, no en los recursos.

Una vez más se nos revela como las bases de la economía y desarrollo de los pueblos desde Adam Smith a Rostow se desmoronan, el desarrollo de Extremadura vive en el potencial recursivo que seamos capaces de crear en las personas a través de la adquisición de nuevas competencias.

Todos los ladrillos para construir la Extremadura del 2050 están a nuestro alcance.

Todas las piezas  para construir el universo son accesibles y están al alcance del ser humano.

Aprendizajes para la creación de una Extremadura recursiva:

La capacidad para identificar recursos en un sistema complejo con apariencia caótica que se nos presenta a los sentidos.

La capacidad para crear relaciones entre los elementos y llamadas a sí mismos y entre ellos.

La capacidad de poner en juego esos movimientos en torno a un propósito.

Una persona con el sentido de la recursividad desarrollado al ser expuesta a una serie de estímulos o información caótica es capaz de conjugar los elementos y generar una estructura entre ellos para producir un valor. Todos tenemos pequeños ataques de recursividad que identificamos cuando expresamos emociones en enunciados como: ¡Eureka!  ¡Lo vi! Lo importante es que entrenemos y aportemos músculo social a ese sentido.

Cuando el “músculo recursivo” se entrena se reconfigura la estructura mental del individuo. La acción cerebral se concentra en la búsqueda de conexiones probables e improbables entre las cosas, en la creación de relaciones, visualización de escenarios posibles, determinación de cursos de acción … Todo esto implica disciplina para observar el orden dentro del caos, y hacerlo además en unos segundos. El aspecto de la inmediatez es clave porque a la recursividad puede llegarse con el método científico (miles de horas de análisis, desarrollo de tesis, proposición de modelos…), pero cuando el sentido está desarrollado, todo esto ocurre en el cerebro en un instante, en una breve fracción de tiempo.

El desarrollo de la recursividad en la escala humana es el equivalente a la potencia del  big data a nivel computacional.

El sentido de la recursividad atrofiado produce entropía (desorden en los elementos del sistema) y la percepción de escasez.

Una realidad histórica que arrastra Extremadura y que impide su eclosión generando un sentido de frustración y un estado de resignación paralizante.

El universo es abundante y escaso a la vez, en función del potencial recursivo del observador. En el entorno que nos rodea tenemos todos los recursos y medios a nuestro alcance para construir nuevos universos como hemos puesto de manifiesto en los capítulos anteriores. Toda la vida que conocemos y sus componentes surgieron de la acción recursiva de una estrella que reventó y generó todos los ladrillos para la vida (somos polvo de estrellas), en algunas partes del mundo florecen los desiertos fruto de la recursividad de sus moradores, viajamos a otros planetas por nuestras mentes recursivas, las empresas, las revoluciones, las innovaciones, las tecnologías, las culturas, las expresiones artísticas… Son fruto de la recursividad humana en acción. Las leyes de la física son recursivas (se llaman unas a otras), el ser humano es recursivo, y el universo es recursivo. La recursividad es un sentido humano y universal, construye la civilización y crea el universo. Extremadura tiene todos los elementos para ser fuente de abundancia y valor, únicamente necesitamos las personas con habilidades para conjugarlos.

La percepción de abundancia es un síntoma inequívoco de que quien la habita goza de un sentido de la recursividad desarrollado. Si tu percepción está entrenada para ver escasez y pobreza en el teatro del universo que habitas, nunca podrás crear riqueza (por riqueza no me refiero al capital, aunque también funciona en ese dominio).

Todas las variables humanas que intervienen en  la creación de abundancia involucran la capacidad para organizar recursos “¿escasos?”que están presentes en el entorno para relacionarlos, combinarlos y construir valor.

Otra manifestación de este sentido es claramente observable en aquellas personas con capacidad para establecer patrones en la disposición de las cosas que aparecen a simple vista como dispersas y sin relación entre sí, disparando los automatismos para combinar las posibilidades que tienen a su alcance y producir llamadas a otros elementos que están fuera del sistema para conjugarse y producir sinergias.

Las condiciones históricas de Extremadura destruyeron nuestro músculo recursivo.

Increíblemente la tradición lustrada y la Revolución Industrial han producido una atrofia social del sentido recursivo.

El hombre prehistórico, en un entorno cultural y tecnológico pobre, era extraordinariamente recursivo, a partir de los elementos presentes en su entorno (piedras, huesos, palos, fibras vegetales … ); la incipiente capacidad recursiva de sus cerebros posibilitó crear industrias líticas, producción de arpones, armas de caza (arcos, flechas, cuchillos, hachas…), confeccionar vestidos, recipientes, utensilios. Y con ello una economía basada en la caza, la pesca y la recolección; en paralelo al desarrollo del lenguaje, el cerebro y la conciencia social.

Pese a que en los últimos siglos hemos asistido a una revolución sin precedentes en todos los órdenes de la vida, la estandarización del conocimiento y la producción ha devenido en una gran masa social sin capacidades recursivas, justo cuando más las necesitamos para desenvolvernos en este tiempo complejo que nos ha tocado vivir.

Prácticas para cultivar la recursividad desde Extremadura.

Igual que un músico dedica la mayor parte de su tiempo a desarrollar su oído, o un sumiller a hacer lo mismo con el olfato y el gusto; quien aspira a crear valor ha de hacer lo mismo con la recursividad, dedicando horas a estas tareas:

Imaginar conexiones probables e improbables entre las cosas.

Hacer pruebas, ensayos, composiciones mentales.

Crear patrones en el caos (acontecimientos, conversaciones sociales,  comportamientos, manifestaciones estéticas…).

Cuestionar y poner en crisis la tradición, retar a las costumbres.

Desarrollar las técnicas del pensamiento lateral y estimular las visiones disruptivas.

Plantear nuevas hipótesis, jugar y probar con ellas.

Desarrollar la cultura del apremio, la inmediatez y el estrés como practicas de acción conducidas (fijar tiempos mínimos y límite en las tareas de proposición-acción).

Tolerancia al error.

Construcción masiva y propositiva de escenarios de futuro en tiempo récord.

Creación recurrente de propuestas de valor a partir de elementos simples.

Y finalmente, conjugación de las potencialidades que posee Extremadura en torno a la evolución de los mundos y los escenarios de futuro para crear nuevas ofertas y valor explosivo.

La recursividad, un sentido perdido en el tiempo que es necesario recuperar para construir la Extremadura del 2050.

Varios siglos de academicismo y tradición industrial han reducido a la mínima expresión nuestra capacidad recursiva, esa que impulsaba al hombre del Paleolítico a salir cada día de su cueva y mirar a su entorno para preguntarse ¿qué conseguiré hoy para comer? ¿Qué cosas nuevas puedo crear a partir de los elementos de mi entorno? ¿Cómo puedo expresar mis sentimientos y hacerlos tangibles a través de la música, la pintura o la escultura?

Buena parte de ese sentido está adormecido, y debe ser recuperado en primer plano para rediseñar la existencia del hombre moderno ¿qué cosas hago hoy para ganar mi sustento? ¿Qué valor genero en el día conjugando todas las posibilidades a mi alcance? ¿Cómo genero una espiral de valor a partir de elementos sencillos sin apariencia de valor? Y finalmente trasladar estos cuestionamientos a la construcción del futuro de Extremadura.

La pérdida del sentido recursivo nos ha sumido en una especie de minoría de edad permanente en la que para producir cualquier tipo de valor apelamos a nuestros padres, al préstamo de recursos o capitales, a la acción del gobierno…. Es decir, a externalidades que tienen el deber de arreglarnos la vida, haciendo dejación permanente de nuestra responsabilidad vital para crear valor utilizando los medios que el universo ha puesto a nuestro alcance. Todo esto es muy grave pues sitúa el foco de la acción en cómo se configuren las circunstancias, no en crear y alinear las circunstancias mismas para hacer un cambio, declinando  la mayor facultad que nos otorga la vida que es la de ser actores del cambio en lugar de espectadores pasivos en el mundo.

En esta deriva asistimos a entornos riquísimos de abundancia transitados por seres tristes y quejumbrosos que sólo son capaces de percibir escasez. Definitivamente hemos perdido el hambre y la emoción del hombre primitivo, y necesitamos volver a ejercitarlas  cuanto antes.

En cualquier entorno actual tenemos recursos inmovilizados, conocimientos, personas ociosas, tecnología, materias primas, consumidores… Y sólo unos cuantos tienen entrenadas sus mentes para crear patrones listando esos recursos, haciendo combinaciones de cómo se podrían conjugar, estableciendo planes y poniéndolos en acción.

También son manifestaciones recursivas las del  tipo que a partir de un palo y un fregón ideó una fregona, el que hizo algo similar con un palo y un caramelo, o el otro que ensambló el coche de caballos con la máquina de vapor. El ser cambió la etiqueta del palo con una llamada a sí mismo, cambiando su categoría y haciendo a su vez una llamada y una conexión a otro elemento (fregón, caramelo…).

Percibir los recursos que nos ofrece Extremadura para etiquetarlos y conjugarlos.

¿Qué es un recurso? Buena pregunta, porque esa categoría se alcanza cuando el individuo tiene una propuesta de valor o un propósito (para un nativo en la selva, un arco es un recurso, un frigorífico no).

Para que podamos descubrir los recursos de Extremadura, necesitamos un propósito o un sentido del propósito (una visión compartida del futuro que queremos construir juntos), a partir de aquí, todos los elementos del sistema cambian de etiqueta y se hacen visibles a los otros 5 sentidos.

Un ejemplo esclarecedor: un día buscando setas le preguntaba a un paisano que si había setas por allí, a lo que me respondió que no, cuando el sitio estaba plagado de ellas. Conclusión: ese hombre no tenía en su cerebro etiquetadas las setas como recurso, entonces sencillamente no existían; cuando le expliqué la calidad de una de las especies que había allí, comenzó a verlas, reconocerlas y aprovecharlas, las setas comenzaron a existir para él.

Recurso pues es cualquier realidad que conjugada con el propósito de un ser o una organización cambia de etiqueta y comienza a producir llamadas diferentes a sí mismo y a otras etiquetas que comparten un patrón.

Lo que identificamos como recursos para producir valor (dinero, terrenos, materias primas…) sólo son una  fracción vulgar e insignificante de la gran batería que el universo pone a nuestro alcance. Los recursos críticos para producir valor en el mundo actual son las personas, fuente infinita de creación de valor en sus talentos, interacciones y conexiones (capital emocional, capital relacional, capital intelectual …).

La fuente principal de valor recursivo de Extremadura está dentro de nosotros mismos, en la llamada a nosotros mismos, en el diseño y configuración de nuestro paradigma mental alineado con las nuevas prácticas que hemos mostrado, en cómo nos etiquetamos, en el permiso que nos otorgamos para cumplir nuestros sueños, en la forma de hablarnos y de tratarnos, en el compromiso que decidamos

adquirir con nuestra región y nuestros mundos. Esta disposición como seres individuales y sociales cambia la estructura y la química del cerebro del colectivo, y con ello su cultura, reforzando el sentido innato de la recursividad humana y un campo expedito para establecer patrones en los  millones de realidades diferentes que están bailando a nuestro alrededor, en principio, sin orden aparente. Una manera diferente de observar el mundo y relacionarse con él en el que no hay cabida para la queja permanente y la resignación. Para el ser recursivo todo es posible, para las comunidades recursivas no hay corsés ni fronteras.

Una expresión tangible de la recursividad es la empresa, pero sólo es una de los millones de realidades en las que se manifiesta: he visto lo que esta gente necesita y tengo el propósito de hacer algo útil, rápidamente etiqueto a los proveedores, prescriptores, clientes, financiadores, competencia… Y todo el patrón se organiza en unos segundos en la mente recursiva.

Fases en las que actúa el sentido recursivo y un patrón para trabajarlo desde Extremadura.

1) Tener un deseo “in mente”, un propósito (construir una Extremadura líder en 2050).

2) Proyectar una imagen de futuro con el deseo realizado.

3) identificar los recursos necesarios que están presentes en el entorno y etiquetarlos.

4) Convocar a esos recursos y organizarlos.

5) Apertura para producir llamadas de los recursos a sí mismos y entre ellos.

6) Hacerlo.

Saberes (sensibilidades, habilidades, competencias) para poner en acción la recursividad.

Además de los ejercicios propuestos, el sentido recursivo se canaliza  con el desarrollo de los 6 Dominios transversales (escuchar, declarar, afirmar, enjuiciar, pedir, prometer). Y los 9 Niveles de excelencia (dirección, relaciones internas, relaciones externas, trabajo, aprendizaje, renovación, emocionalidad, planificación y evaluación).

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