Historia del futuro de Extremadura. Extremadura 2050 de espectadores a protagonistas del cambio. (Capítulo 2 de 6)

CAPÍTULO 2.
EXTREMADURA EN LOS CAMBIOS DE MUNDO Y LOS NUEVOS ESPACIOS DE PODER.

Un momento histórico en el que nuestros mundos están  en agitación.

Vivimos un momento de enormes transformaciones que van a afectar al futuro de Extremadura. Hoy los mundos nacen y mueren en pocos años, en ocasiones en meses o semanas, sus ciclos de vida son cada vez más cortos.

Percibimos como los mundos de los que formamos parte no son estables, se están moviendo, creciendo, disminuyendo y en ocasiones desapareciendo.

En poco tiempo estamos asistiendo al nacimiento de mundos y a la desaparición de otros. Nuestro pasado reciente caracterizado por una economía agraria se vio impactado por la entrada en la UE, un cambio brusco que alteró nuestras  actividades y formas de vida (trabajo, costumbres, relaciones…).

Cuando comenzaron a caer los precios de los productos agrarios, de la leche y los terneros, muchos productores pensaron que era algo pasajero y aguantaron hasta el límite de la supervivencia con la esperanza de que su mundo retornaría, otros emigraron y otros cambiaron de vida. Pese a las quejas, desazones y protestas, ese mundo no volvió.

A nuestros padres y abuelos que habían vivido durante generaciones de esas actividades, nada les hacía presagiar que su mundo iba a morir, aunque los síntomas de la crisis enviaban señales, preferían pensar que se trataba de algo pasajero, pero a medida que pasaba el tiempo cayeron en el abatimiento de la resignación.

Hoy los mundos nacen y mueren en pocos años, en ocasiones en meses o semanas, sus ciclos de vida son cada vez más cortos. Y esta es una tendencia imparable que va a continuar. No podemos esperar que las instituciones vayan a darnos respuesta a las adaptaciones necesarias para enfrentar el cambio, tenemos que ser activos y comprometidos en la búsqueda de respuestas.

– Afectación global de los cambios de mundo: estados de ánimo, poder e innovación.

Ante el cambio de mundos, dos son los estados de ánimo resultantes y contrapuestos que ocurren a las comunidades: no veo posibilidades para mí y veo posibilidades para mí; ese es el gran caballo de batalla con el que tenemos que lidiar desde Extremadura ¿Cómo somos capaces de generar un espacio emocional expansivo para hacer frente a las nuevas realidades?

Los cambios radicales están afectando a la relaciones de poder a escala global, desaparecen espacios de poder y aparecen otros nuevos asociados a los mundos que nacen esperando ser habitados; espacios  que necesitamos explorar permanentemente para hacernos cargo de ellos, colonizar y empoderar.

La innovación pasa a ser el rasgo fundamental de la vida y el trabajo, la práctica necesaria para transformar los viejos mundos y hacer el tránsito y desenvolvernos en los nuevos.

Vivir se ha transformado en algo complejo pero emocionante, cada día nos exige permanecer más atentos, mirar el todo, tener perspectiva, desarrollar sentido y criterio, otear horizontes, husmear, probar cosas nuevas, hacernos presentes en las conversaciones donde se están inventando los mundos, mantener una relación permanente con otros países y culturas, crear equipos interdisciplinares, abrir nuestra universidad, vivir en otros lugares, conocer lo que se hace en otros países … Una actitud mucho más abierta, activa y comprometida que el rol que hemos venido jugando en los últimos siglos.

Un cambio de estrategia regional ante los cambios de mundo.

Vemos como los mundos vienen y van. Los que son sensibles al cambio de mundo y comienzan a leer el futuro en clave de posibilidades, cambian con el cambio y se transforman, mientras que otros aguantan a duras penas y otros desaparecen. Todo ello está condicionado por la afectación emocional (veo posibilidades), estrategia de poder (decido protagonizar) y apertura a la innovación (disposición a cambiar).

Extremadura tiene la oportunidad para elegir su estrategia ante el cambio ¿elegirá la reformista y disruptiva u optará por la continuista?

El mundo rural tradicional es un mundo en extinción tal y como lo recordamos, igual que el mundo de la Era industrial está superado por la Cuarta Revolución Industrial. El mundo rural que conocimos, en su esencia ha desaparecido (aunque sigan existiendo unos pocos agricultores, ganaderos y algunas actividades tradicionales con carácter marginal). Pese a la existencia de nostálgicos que quieran conservarlo como hace un siglo, resistentes que niegan la nueva realidad, responsables institucionales que no entienden lo que ocurre y tratan de salvarlo aplicando las mismas recetas que lo sostenían hace un siglo. Frente a ellos hay otras personas que ya han entendido que el mundo rural como lo conocieron ha desaparecido, percibiendo como en su lugar se abre otro con nuevas reglas y posibilidades a las que buscan acomodarse y tratar de sacar partido; mientras otros simplemente saltan a otro mundo.

Otros ejemplos de cambios de mundo para inspirar el futuro de Extremadura.

En los inicios de la Era Industrial, en algunos lugares como Inglaterra, los obreros se rebelaron contra las máquinas (luditas) porque interpretaban que la tecnología terminarían con su trabajo.

Los menonitas, en pleno siglo XXI se niegan a abandonar el mundo del siglo XVI y han decido vivir con la tecnología y las costumbres de esa época.

Los yanomamis prefieren vivir en el mundo del Paleolítico.

En el siglo XIX el jefe de la tribu Crow fue más inteligente. Ante la llegada del hombre blanco a Norteamérica y la observación de la desaparición de su mundo que estaba unido a la caza del búfalo, optó por no oponerse al cambio y aliarse con el invasor, cuyo mundo era de una superioridad militar aplastante y de esta manera salvar a las futuras generaciones.

Todas las personas y comunidades humanas tienen derecho a vivir en los mundos que deseen sin perjudicar al resto, es un acto libérrimo, de hecho existen muchos casos de reliquias fósiles de mundos muertos, como las que acabamos de citar; también millones de personas y organizaciones en shock entre los escombros de los mundos que un día fueron su cobijo.

Si observas a tu alrededor, muchos mundos como las organizaciones tradicionales, instituciones, partidos políticos, universidades, sindicatos, patronales…; muestran síntomas claros de agotamiento, los mismos que sufrieron las extintas organizaciones de otras épocas históricas en los estertores de su declinar. Lo mismo que ocurrió con el mundo de la fotografía analógica, las máquinas de escribir…; igual que muchas profesiones y actividades se están comenzando  a tambalear (el de los médicos, abogados, arquitectos…).

Todas estas lecciones de la historia nos han de servir para tomar una postura desde Extremadura en el mundo.

Un cambio de mundo trae un cambio de prácticas y de cultura. Los cambios de prácticas traen cambios de mundos.

Todo mundo tiene un sentido común, unas relaciones, unos prejuicios, unos esquemas de pensamiento, un paradigma. Para pasar de habitar un mundo a otro debemos destruir los viejos esquemas e instalar otros nuevos en un proceso permanente de desaprender y volver a aprender.

En un mundo nuevo no podemos movernos con los mapas mentales del mundo viejo, necesitamos cambiar el ser que somos, nuestras prácticas culturales; un proceso de desarmarnos por dentro y volvernos a armar.

A muchas comunidades se nos acaba el mundo pero no nos damos cuenta, no tenemos perspectiva histórica ni apertura mental para observarlo, aunque en el ambiente haya síntomas claros del declinar. Vivimos desazonados (en ocasiones en falsas zonas de confort) porque nuestros mundos desaparecen, a la espera de que el gobierno, la divina providencia o un golpe de suerte lo restaure. Tiempo perdido, eso no ocurrirá, estamos conminados a ser artífices de nuestro futuro.

Todos somos testigos de como se están transformando nuestros entornos a medida que cambian nuestros hábitos y actividades (relaciones, ocio, desplazamientos, artefactos, tecnología…), y como fruto de esos cambios, devienen nuevos seres humanos.

El progreso y la modernidad traen problemas y oportunidades, lo moderno  no es necesariamente lo mejor, viene acompañado de cosas buenas y cosas que no nos gustan tanto, pero es la realidad con la que tenemos que lidiar; las grandes olas no podemos pararlas con nuestro cuerpo, es más inteligente “surfearlas” que agotarnos en impedir su progreso. La cuestión está en cuál es la postura que vamos a adoptar desde Extremadura.

Los cambios de mundo traen cambios de poder.

Los cambios de mundo traen otro mundo que ocupa su lugar, y en ese movimiento se producen cambios de poder: un poder que declina y otro nuevo poder que nace fruto de la venida del nuevo mundo, generando oportunidades para que Extremadura se pueda hacer presente en esos espacios.

Para ello es necesario crear un nuevo espíritu favorable a la creación, la innovación, el emprendimiento y el liderazgo; para pasar del rol de espectadores a actores. Extremadura entra en una época dorada para crear, colonizar y hacerse significativo en la dinámica de nuevos mundos.

El emprendimiento y el liderazgo están en descubrir los mundos que mueren y hacerse cargo de los que nacen o inventar otros nuevos; tomando desde Extremadura como propias las preocupaciones de la gente, el futuro de las nuevas generaciones y los desafíos globales .

Nuevos mundos e innovación.

Los mundos viejos no mueren completamente, parte de ellos se trasmite a los nuevos, transfieren parte de su ADN. Así la innovación que nace está conectada con una tradición antigua (algo viejo a lo que se agrega una cosa nueva). Por eso es tan importante el entender y hacerse presente en el fluir de los mundos.

La innovación consiste en tomar algo que ya existe y ponerle algo nuevo. Cualquier innovación tiene una parte de antiguo y otra de nuevo. Por ejemplo, el smartphone tiene un teléfono (antiguo), más internet, correo electrónico, radio, televisión (nuevo). El automóvil toma como base el coche de caballos (viejo) sobre una máquina de vapor (nuevo). La cosa está en descubrir las cosas auténticas que tiene Extremadura para incorporarlas las innovaciones radicales que están surgiendo, generando así productos y servicios de alto valor.

Para desempeñarnos en el cambio de mundos necesitamos incorporar la innovación como hábito en la región. Para que las prácticas de innovación nos funcionen y podamos vivir de ellas, tenemos que aprender a armar cosas que tengan una parte antigua y estén en la tradición y prácticas nuevas  de la gente, y agregar algo nuevo. Algo nuevo, completamente nuevo, no funciona porque aunque sea ocurrente no forma parte de los usos y costumbres de la comunidad, so pena que desarrollemos grandes proyectos que cambien las prácticas de nuestros clientes, y eso requiere un esfuerzo mayor.

15 prácticas para observar los mundos e innovar como ciudadano de Extremadura.

  1. Reconoce 5 o 6 grandes mundos en los que Extremadura puede tener un papel relevante y aportar cosas importantes  (por ejemplo: mundo oriental, mundo latino, mundo urbano, mundo de internet…).
  2. Reconoce 1 o 2 mundos más pequeños a los que perteneces (por ejemplo: profesión médica, trabajo de dirección, asociación…).
  3. Reconoce tu mundo personal 1 o 2 características personales que te definen como ser (por ejemplo: mi vocación es dirigir un equipo, me apasionan las nuevas tecnologías…).
  4. En función de quien eres, ¿En quién te gustaría convertirte? ¿Qué oferta podrías ser para esos mundos a los que perteneces? (Por ejemplo: convertir a mi organización en referente para mi país, podría introducir una mejora en los procesos de producción…).
  5. Identifica 1 o 2 mundos que están en crisis (por ejemplo: el mundo rural, el mundo de la educación…).
  6. Identifica 1 mundo nuevo o que está naciendo (por ejemplo: el mundo de las naves no tripuladas, el mundo de la impresión 3D…).
  7. En función de tu rareza y personalidad, identifica 1 mundo al que podrías realizar aportes (por ejemplo: podría aportar nuevas prácticas de trabajo a mi equipo o al mundo de mi profesión…).
  8.  En función de los cambios en los mundos a los que perteneces ¿cómo afectan esos cambios de mundo a tu vida o profesión? (Por ejemplo: percibo que esos cambios van a terminar con mi empleo…).
  9. ¿Qué te impide dar un salto del mundo viejo al mundo nuevo? (Por ejemplo: tengo vértigo a cambiar…).
  10. Mirando al futuro ¿qué consecuencias puede traerte el no cambiar? ¿Qué consecuencias puede traerte el cambiar? (Por ejemplo: si no cambio, preveo que mi trabajo desaparecerá y quedaré en paro… si cambio, lo pasaré mal al principio pero puedo triunfar…).
  11. ¿Con qué otras personas podrías crear o desarrollarte en un nuevo mundo? Solo no puedes (por ejemplo: personas de mi equipo, socios, aliados…).
  12. ¿Qué espacio de poder te gustaría alcanzar en el nuevo mundo? (Por ejemplo: liderar a las organizaciones de mi sector…).
  13. ¿Qué innovación significativa puedes hacer en tu mundo? (Por ejemplo: voy a producir videolibros en un formato completamente nuevo de los existentes en el mercado…).
  14. Define qué parte vieja tiene tu innovación y en qué prácticas de la gente se sustenta (por ejemplo: hay muchas personas que lee libros…).
  15. Define qué parte nueva vas a  poner a esa cosa que ya existe (por ejemplo: el libro se desarrolla en formato de vídeo…).

Podríamos hacer un ejercicio para construir nuestro futuro desde los parámetros tradicionales de las actividades, el trabajo y el empleo, pero ese mundo no va a volver. Es más productivo y excitante mirar las tendencias y trabajar para crear posibilidades. Todo esto nos exige una tarea diaria para asomarnos y escrutar los mundos que están desapareciendo y apareciendo, conocer sus evoluciones para cotejar sus escenarios de futuro y alterar su discurrir, valorar las posibilidades para permanecer en un mundo, saltar a otro o inventar con otros uno nuevo.

La desazón y el sentimiento “mi mundo se ha muerto” es uno de los más extendidos, provocando resignación, tristeza y cierre de posibilidades. Una especie de quejido universal (personal y organizacional) en un momento histórico como el actual donde no corresponde este sentimiento, ya que nunca en la historia de la Humanidad una generación y un territorio como Extremadura tuvo tantos recursos a su alcance para transformar su mundo e inventar otros nuevos.

CAPÍTULO 3.
EL PAPEL DE EXTREMADURA EN LOS GRANDES MUNDOS EMERGENTE.

El futuro de Extremadura en el mundo oriental.

La influencia del mundo oriental en los otros mundos es muy fuerte, su grado de penetración es pujante de tal manera que hay conformados mundos asiáticos en todos los continentes con una presencia creciente en la economía, el pensamiento, la moda, la comida y las formas de vida. Basta darse una vuelta por cualquier ciudad para descubrir la presencia oriental (restaurantes, comercios, gimnasios, medicina, academias de idiomas…). La mirada al mundo oriental está surgiendo con fuerza en gran medida por el agotamiento de los postulados y fundamentos de las bases filosóficas y de pensamiento occidental que están generando numerosas disfuncionalidades y patologías físicas y psíquicas en la búsqueda del equilibrio físico y emocional.

Aunque Extremadura y sus intereses parezcan muy distantes y aparentemente no tengan ninguna familiaridad con el mundo oriental, sus actividades y potencialidades están llenas de  intersecciones con él en el presente o en el futuro.

Una postura inteligente para abrir las posibilidades de la región está  en acercarnos al mundo oriental con una actitud abierta y de respeto: conocer sus códigos, lenguas, pensamiento, cosmovisiones… Es decir, el mantenimiento de una conversación permanente con este mundo como espacio para realizar nuestras ofertas porque será el principal mercado (el centro d gravedad del mundo se está trasladando del Atlántico al Pacífico).

El mundo oriental es el más numeroso en población y el que más crece en términos económicos y demográficos, y por tanto donde está el mayor mercado y yacimiento de clientes para Extremadura.

Las dos grandes referencias orientales (China y Japón) son dos países totalmente distintos, a pesar de sus similitudes, un conjunto de matices extensibles al resto de países. Aunque nuestra tendencia reduccionista nos lleva a simplificar, estamos en un mundo lleno de contrastes.

Aprender la lengua, tener una experiencia laboral y empaparse de la cultura del trabajo del mundo asiático va a ser tendencia en los próximos años, un espacio en el que tenemos que animar a que se hagan presentes nuestros jóvenes y emprendedores (animarles a que vayan a vivir allí un tiempo y creen redes de relaciones y alianzas duraderas).

El ir y venir de occidentales a Oriente y viceversa es una carrera sin freno, algo a lo que tenemos que permanecer atentos tanto si vives en el mundo rural, el mundo del comercio, el mundo de la educación, el mundo del fútbol, el mundo del turismo, el mundo de la moda, el mundo del diseño, el mundo de la educación, o en cualquier otro mundo sin relación aparente.

Como botón de muestra cabe decir que durante 2015 los turistas asiáticos que visitaron España aumentaron en un 37%, siendo el mayor crecimiento el de la población china, movimiento que tiene su correspondencia con la fuerte y creciente presencia de empresas y transacciones comerciales con esos países.

China disputará muy pronto la supremacía económica a Estados Unidos, siendo ya la primera potencia comercial, un auténtico cambio de las relaciones de poder e influencia a escala planetaria.

Los mundos se agitan y transforman, China que es un “gigante comunista” es el mayor banquero del mundo, liderando el desarrollo y la influencia en África y Latinoamérica. El mayor tenedor de la enorme deuda de EEUU es China, su transformación y crecimiento económico es espectacular pasando de ser un espacio para la deslocalización productiva de occidente a un mercado descomunal interno, un país que está centrando sus esfuerzos en atender su propio consumo como motor de la economía. Un mercado de 1400 millones de consumidores es un argumento suficiente para vincular el futuro de Extremadura con esta realidad que impactará de una u otra manera sobre el futuro de todos sus habitantes.

El futuro de Extremadura en el mundo occidental.

Hasta finales del siglo XX el mundo occidental con su bicefalia en Norteamérica y Europa había sido aplastante, un auténtico papel hegemónico sobre el resto de mundos y en equilibrio durante el siglo XX con la URSS.

Pese a que la influencia occidental en el contexto global es muy fuerte, no goza ya de su posición hegemónica de antaño, máxime aún cuando EEUU ha perdido el primer puesto en el ranking del comercio mundial, e inexorablemente lo va a hacer con su papel de primera potencia económica a favor de China.

De otro lado, la Unión Europea pierde peso e influencia económica y política en la agitación de mundos actual y en el nuevo orden mundial, una posición que queda aún más evidencia con la salida de la Unión Europea de Reino Unido.

Extremadura constituye un auténtico reservorio de autenticidad para el continente, un espacio de solaz y disfrute de experiencias únicas.

El futuro de Extremadura en el mundo latino.

La pujanza del mundo latino es muy fuerte, una cultura que se halla nucleada en torno al idioma español y crece sin parar económica y demográficamente.

La comunidad latina tiene un peso e influencia cada vez mayor en Estados Unidos, donde crece más rápidamente, constituyendo una vía de penetración de productos y servicios (mundo de la gastronomía, mundo de la cultura, mundo de la moda…).

El mundo latino al que pertenecemos tiene un gran dinamismo  en torno a la punta de lanza de su cultura y valores compartidos, una seña de identidad que nos confiere sentido de pertenencia y cooperación en torno a logros compartidos en los ámbitos cultural, social, económico, educativo…

Extremadura goza de una vía de penetración absolutamente privilegiada, por sus relaciones históricas e interlocución con estos pueblos, un espacio para hacer negocios y crear proyectos de manera conjunta con todos los países latinoamericanos.

Extremadura va a ser un espacio de acogida de población latinoamericana en los próximos años, que nos ayudará a paliar la pérdida demográfica sobre todo en el medio rural, una integración favorecida por los lazos de pertenencia a una cultura y lengua comunes.

El futuro de Extremadura en el mundo árabe.

Es otro mundo en expansión demográfica y económica, un mundo con el que guardamos familiaridad histórica, un mundo al que tenemos que acercarnos con lealtad y respeto.

Sobre este mundo se están asentando un conjunto de tópicos que de nada favorecen las relaciones para crear alianzas, actividades y negocios; sobre todo a raíz de los acontecimientos del 11 de Septiembre.

El mundo árabe no es uniforme como pone de manifiesto el movimiento de la Primavera Árabe, ni tampoco un mundo cerrado gobernado por el fundamentalismo. Es un mundo en evolución y crecimiento demográfico, con una presencia cada vez mayor en Europa y Extremadura.

Los mundos occidental y oriental que han estado enfrentados históricamente, hoy están entrelazados y convocados a un pacto de civilizaciones para encarar un futuro de colaboración y entendimiento superador de los conflictos seculares.

El mundo árabe está presente, se derrama y mestiza en el nuestro propio y tiene una importante presencia histórica en Extremadura (construcción civil, arte, toponimia, cultivos…). Muchas personas ya tienen su residencia entre nosotros, contribuyendo a elevar nuestro nivel de prosperidad, una tendencia al equilibrio poblacional que se vislumbra desde la creciente presión migratoria del Norte de África y el desierto demográfico de nuestros espacios rurales. Estamos conminados a buscar una relación simbiótica que sirva al interés común, desde una cooperación abierta y sincera con el mundo árabe estamos incrementando nuestras posibilidades de realizar y adquirir ofertas, innovar, establecer redes de colaboración…

La proximidad geográfica de Extremadura con el mundo árabe sirve de puente entre Europa y África, un gran mercado (alimentos, tecnología, oferta cultural y turística…)por el que extender nuestra influencia en el siglo XXI.

El futuro de Extremadura en el mundo judío.

Extremadura ha teñido importantes vinculaciones con otras culturas como la judía, una reminiscencia histórica que aparece viva en muchas de nuestras ciudades. Extremadura es un lugar señalado en el mundo para esta cultura por lo que ha de continuar en la senda de estrechar lazos y desarrollar una próspera tarea de colaboración (cooperación tecnológica, producción de alimentos kosher, intercambios científicos y educativos…).

En el horizonte de 2050 los flujos de población entre Extremadura y el resto de mundos van a ser una constante, saldremos fuera y viviremos por el mundo más a menudo, a medida que nuevos ciudadanos de otros continentes se asentarán en nuestro territorio, ayudándonos a hacer frente a la despoblación.

Nos dirigimos a un mestizaje cultural y una hibridación entre mundos donde Extremadura impactará y se verá felizmente impactada por otras culturas en una expansión sin freno de la deriva globalizadora.

El futuro de Extremadura en la deriva de los mundos rural y urbano.

Dentro de los grandes mundos que hemos explorado existen otros mundos transversales en los cuales vivimos, trabajamos, nos relacionamos y nos damos sentido de pertenencia.

El mundo urbano surgido de la Era industrial está en una profunda transformación, nuestras ciudades que fueron diseñadas como espacios para la producción industrial están en una profunda transformación de su identidad, generando problemas ambientales e impactos profundos. El mundo se desliza hacia una civilización urbana que bascula de la industria a los servicios con graves desequilibrios territoriales entre lo urbano y lo rural.

El mundo rural vive una profunda crisis, nuestros mundos que hasta hace poco más de un siglo eran rurales, están perdiendo su papel tradicional. La humanidad que había sido mayoritariamente productora de alimentos, en la actualidad solo necesita un porcentaje ínfimo de efectivos en el campo. Todo ello trae la desaparición del medio rural como lo habíamos entendido con sus actividades, trabajos, economía, paisajes, formas de vida, ritos, tradiciones, cultura…

El mundo rural tradicional que caracterizó a Extremadura, al igual que el mundo urbano de la primera Revolución Industrial, son reliquias, espacios en proceso de fosilización, y su lugar está siendo ocupado por otros mundos que están naciendo, cuyo ADN contiene rasgos del antiguo mundo rural combinados con los de otros mundos que impactan sobre él (urbanidad, Internet, convergencia tecnológica…).

El desarrollo tecnológico y la globalización diluyen las fronteras de lo rural y lo urbano, generando hibridaciones entre ambos (rurbano). Las realidades rural y urbana tienden a entrecruzarse y generar otras nuevas fruto de su fusión.

En este panorama la Extremadura del 2050 se puede convertir en un espacio para el desarrollo profesional y el disfrute, preparándose para liderar una oferta de vida “rurbana” como alternativa y fuente de escape a un mundo en tendencia imparable a concentrarse en megalópolis, un lugar en Europa para vivir en la modernidad líquida (Bauman) a la que nos deslizamos.

El papel de Extremadura ante los cambios de coordenadas en los mundos.

La agitación de los mundos está ocasionando una ruptura del statu quo, un desorden global que Extremadura puede aprovechar para desplegar su potencial de desarrollo.

  • Ruptura del modelo espacial (centro/periferia).
  • Ruptura del modelo temporal (aceleración histórica).
  • Ruptura del modelo económico y de la riqueza (norte/sur).
  • Ruptura del modelo de poder (proveedor/cliente).
  • Ruptura del modelo laboral y profesional (trabajador fijo/knowmad).
  • Ruptura del modelo comunicacional (localidad/globalidad).
  • Ruptura del modelo relacional (cerrado/abierto).

El papel de Extremadura en la glocalidad y rurbanidad.

Vivimos en un proceso civilizatorio global y masivo, en una modernidad líquida (Bauman), donde las tecnologías de la información y la comunicación hacen extensivos los cambios de forma rápida al medio rural y urbano, deslizándonos hacia la “glocalidad” y la “rurbanidad”.

Los rasgos de la “modernidad líquida rurbana”:

La ubicuidad. La facultad que se tiene para estar en dos lugares distintos al mismo tiempo, por ejemplo, trabajando en la vorágine virtual de cualquier país o ciudad del mundo debajo del limonero del huerto.

La movilidad. La distancia ha dejado de ser un obstáculo para las relaciones profesionales y sociales, tendencia que va a continuar.

El bigdata. Los datos ya son la nueva materia prima y objeto de cada vez mayores transacciones, y esa materia prima es igual de accesible en el medio rural que en el urbano.

La hiperconectividad y el internet de las cosas que acercan la realidad rural y la integran en un circuito que no distingue entre urbano y rural.

La hiperrealidad que nos inunda y sumerge en un conjunto de mundos donde interaccionamos con creaciones de la inteligencia artificial.

La búsqueda de la autenticidad, el valor de las cosas genuinas, será otro caballo de batalla donde el medio rural tendrá sus grandes nichos de oportunidad y especialización, al contar con ventajas competitivas frente al mundo urbano.

Desde esta perspectiva, ya no podemos mirar el mundo rural de la misma manera, el análisis cambia radicalmente porque las coordenadas tradicionales que regían ambos mundos se han quebrado.

Extremadura es un espacio rural que puede jugar un importante papel de proveedora de servicios en el marco de la globalización y la descongestión de espacios urbanos.

Impactos de los cambios de los mundos en la vida personal.

Los cambios en las diferentes esferas de los mundos afectan a nuestros mundos más personales y cercanos (personal, familiar, laboral, relacional…).

Después de habernos acostumbrado al sedentarismo social y laboral, el cambio de los mundos nos obliga a rediseñarnos como seres humanos, modificando nuestra propia esencia. En este momento necesitamos devenir en nuevos seres humanos para habitar nuevos mundos.

La traducción de todo esto se expresa en los cambios en el empleo y el trabajo, la movilidad, las relaciones, la familia, el ocio… Tan grandes son los cambios de los mundos y su impacto en el mundo personal, que el sentimiento más generalizado en la sociedad es que “mi mundo se ha muerto”. Una crisis de identidad global que exige una nueva mirada y paradigma como extremeños/as para adaptarnos a las nuevas realidades.

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